Polonia rehusa reabrir su frontera con Bielorrusia.
Esta decisión impide a China utilizar una ruta comercial que genera unos 25.000 millones de euros anuales.
Cerca del 90% del transporte ferroviario de mercancías entre China y la Unión Europea atraviesa Polonia, pero esta vía ahora mismo está en suspenso debido a las maniobras “Zapad 2025” y a los últimos acontecimientos relacionados con los presuntos drones rusos que habrían penetrado en el territorio polaco.
Pekín ha solicitado a Varsovia que restablezca la ruta (vital para plataformas como Temu y Shein), pero tras tres horas de conversaciones, el ministro de Hacienda polaco, Sikorski, se ha negado.
Teniendo en cuenta que las rutas marítimas son más lentas y que el transporte aéreo es hasta un 30% más caro, las cadenas de suministro europeas de comercio, incluyendo el electrónico, corren el riesgo de sufrir graves interrupciones.
Esta situación ilustra la creciente tensión geopolítica y las presiones que recibe China en Europa, en buena medida fomentadas por Estados Unidos.
Veremos cómo le sale la jugada a Polonia, el tiempo que puede mantener esta decisión y, sobre todo, la posición de Bruselas y de los demás países europeos perjudicados.