«Biedma ha puesto dos ejemplos concretos. Un día, llegó al colegio de sus hijas y le dijeron que había estado su hermano preguntando por ella, cuando ella no tiene. En otra ocasión, le dijeron que su secretario había estado preguntando si había acudido a su puesto a la misma hora de siempre. Pero Biedma tampoco tenía secretario»
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Lo que debe de estar pasando esta mujer leyendo las noticias y lo que se aporta a la instrucción solo lo sabe ella y su familia.
Por si me lees: te mando un abrazo enorme, mi solidaridad y total disponibilidad a echarnos unos vinos y reírnos de lo perra que es la vida 🫂💪🏽🍷
¡ANIMO MAGISTRADA!!! Cuando la mafia se infiltra en el Estado, retrocedemos a la ley de la selva. Menos mal que contamos con valientes como la magistrada Biedma. ¡No está sola, señoría!!!
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De nuevo demuestras tu profunda desconexión con la realidad que estás contribuyendo a destrozar.
Los 600.000 anuncios de alquiler son el total de anuncios en portales inmobiliarios a lo largo del año en toda España. No son 600.000 viviendas que estén disponibles ahora mismo ofreciéndose en alquiler. Si una vivienda se alquila varias veces a lo largo del año, una sola vivienda computa como varios anuncios. Si lo sumaras a lo largo de una década, podrías decir que en España hay seis millones de anuncios de alquiler. Un disparate (otro más en tu larga lista).
De hecho, ahora mismo en Idealista hay 75.000 anuncios para toda España. En la ciudad de Madrid, menos de 10.000; y en la de Barcelona, menos de 2.500.
Pero tomemos el caso de Madrid con tu misma lógica de flujo anual de anuncios de alquiler: a lo largo de 2025, hubo 85.000 anuncios de alquiler en Madrid. Ese mismo año, más de 300.000 personas “buscaron vivienda de forma activa en los últimos 12 meses sin llegar a cambiarse” (ECV 2025: INE) en la ciudad. Y ahí ni siquiera estoy metiendo las personas del resto de España que desean trasladarse a Madrid o los madrileños que desearían emanciparse pero que, conscientes del drama de la vivienda, ni siquiera buscan hacerlo. Pero en tu mundo de piruleta, en Madrid sobran casas en abundancia para que viva toda la gente que desee hacerlo. Solo hay que apretar los puñitos en X y luchar contra la especulación para que se multipliquen los inmuebles disponibles.
Lo dicho: no eres capaz de diferenciar entre rotación de viviendas en alquiler y stock de viviendas disponibles para el alquiler, pero pretendes regular un mercado del que no entiendes ni lo más básico. Deja de blanquear la carestía de vivienda que ha provocado tu gobierno: el drama social que habéis generado con la vivienda no compensa tanto servilismo con la casta política.
Una mujer que quiso vivir donde no le permitía la ley fue usada por ciertos políticos y hoy ha muerto a los 87 años. DEP
Activistas y políticos seguirán usándola después de muerta, porque en este país hace tiempo que la discusión pública perdió toda medida y dignidad
Periodista: ¿a quién responsabilizas tu de lo que te está pasando?
Maricarmen: a Pedro Sánchez
Ahora vendrán los buitres a usar su muerte como arma política. DEP
Esta es Olga Matute, una mujer de 54 años con dos hijas que se suicidó meses después de ser desahuciada en Hospitalet de Llobregat.
Al contrario que con Maricarmen, su muerte pasó totalmente inadvertida porque el que se supiera perjudicaba a Pedro Sánchez.
Había contado su desesperación en el Parlament y acabó en urgencias psiquiátricas en la víspera del desahucio, pero terminó acogida por una vecina mientras el Ayuntamiento del PSC, la Generalitat de Illa y el Gobierno de Sánchez presumían de escudo social.
Me cuesta creer que la diferencia de atención sea casual cuando convertir a Olga en símbolo obligaría a pedir explicaciones al PSOE.
Para unas víctimas hay pancartas y discursos. Para otras, el ostracismo mediático con tal de no perjudicar a la izquierda.
Pues le voy a contestar, Pablo, ya que me da usted pie. ¿Sabe qué pasa? Que está usted reclamando un mundo que ya no existe. La Españita de Canal Plus: el chándal morado del Madrid para lavar el coche los domingos, el soniquete de Terminator y el acento inglés de Robinson antes del partido, el buen rollito socialliberal, el vecino que dudaba el día antes de las elecciones entre el PP y el PSOE y que decidía presidentes. Ese mundo ya no existe, Pablo.
Llevamos décadas moviendo el marco de lo que se puede decir a base de validar cosas que eran impensables. Validaron el escrache como "jarabe democrático", ¿se acuerda? yo me acuerdo, ¿y ahora qué pasa? que se lo hacen a ellos y lo llaman fascismo. Validaron rodear el Congreso, y ahora una cacerolada delante de Ferraz la muelen a palos, ¿verdad? Validaron que un ministro le conteste "saco de mierda" a un ciudadano sin cargo público desde su cuenta de Twitter, y ahora cuando la gente les grita a ellos hijos de puta se quejan de que peligra la democracia. Mis muertos, la ventana la movieron ellos, Pablo, y ahora no la pueden cerrar. No pida usted que la cierren. Y algunos lo avisamos. Yo ya estaba diciendo esto en 2017: cuidado con el pendulazo, cuidado con el pendulazo, subnormales, que luego vendrán los lloros. La física es exacta, un péndulo llega por el otro lado justo hasta la altura desde la que lo soltaste. Todo lo que lo han empujado hacia la izquierda es lo que va a volver hacia la derecha. Y por el centro, que es donde usted quiere que se pare, no se va a parar.
Tienes, Pablo, a la que señalaba víctimas de ETA antes de serlo gobernando, de facto, este país. Tienes a una cloaca contratando narcos para eliminar a jueces, Pablo. Tienes una ciudad autónoma literalmente invadida por un país vecino, y al gobierno señalando a sus habitantes, llamándolos fachas. Tienes una catástrofe natural, y al gobierno dejando que la gente se ahogue en el fango, sin enviar ayuda en tres días, para poder culpar al gobierno autonómico del desastre, y tratar de recuperar terreno electoral perdido. ¿Sigo?
Los jóvenes, Pablo, los que ahora son jóvenes, no como usted ni como yo, que tenemos la misma edad, nacieron con ZP. Eran niños cuando el 15M, les cerraron el instituto con el Covid y les prohibieron bajar al parque, y en clase, llevan diez años explicándoles que la degradación de su barrio es cosmopolitismo e integración, que el coche en el que van al pueblo a ver a la abuela es un crimen climático, que su padre es sospechoso de maltrato. Llevamos diez años de un infotainment cuyo único producto es humillar a la extinta clase trabajadora, a la que llaman "cuñados". Una década diciéndole al niño en el colegio que es un potencial violador, y que tiene que deconstruir su peligrosa identidad. Esos chavales no han visto nunca el mundo que vimos usted y yo. No tienen nada que echar de menos. No puedes pedirles que respeten unas formas que a ellos nadie les ha aplicado jamás.
Se llama descomplejización, lo trataban con mucho tino @aparachiqui y @JorgeSMiguel en Extremo Centro. —Que tu me llamas a mi fascista, y te gusta jugar a la guerra civil de mentirijillas, vale, nosotros también jugamos, y te sueltan "pesetas y cunetas" y "¿Que los nacionales fusilaron a tu abuelo? poco me parece".— Cito textualmente, tengo el libro subrayado por delante.
De lo que se trata, Pablo, es de que no le puedes pedir moderación ni mesura a muchacho de 20 años, porque moderado es el que tiene algo que perder, usted y yo lo somos porque tenemos nómina, casa, hipoteca y niños en el cole. Un chaval al que le han dicho a al cara que no va a poder comprarse una casa, que esta viendo al gobierno y sus voceros decirle que construir para él una VPO es de fachas, que paga cientos de euros por un cuartucho, que su barrio es un laboratorio de integración y que si se queja es por fascista, a ese, ¿le quitamos también el derecho a enfadarse?
Nosotros somos la generación que vio pasar todo esto y se quedó mirando La Sexta y leyendo El País: la que se calló lo del jarabe democrático por no parecer facha, la que miró para otro lado cuando le tiraban pis a Arrimadas en el Orgullo, cuando escracheaban a Villacís embarazada, o la que miró para otro lado cuando reconocieron a Cristina Cifuentes haciendo la compra, la rodearon, la escupieron y la insultaron delante de su hijo, que veía la escena llorando. Lo que hay hoy lo hemos hecho nosotros, con nuestras miserias y nuestros miedos, y esos chavales que no tienen mesura son la generación que va a sacar este país del fango, en Paiporta y en todas partes, y lo va a hacer con una ventana que no abrieron ellos pero que van a usar.
Así que cuantas menos lecciones le demos usted y yo, Pablo, mejor.
23 DE NOVIEMBRE DE 2026
Faltan seis días para las elecciones generales.
Maricarmen murió ayer por un fallo cardíaco. Un vecino había llamado al SUMMA, pero la ambulancia tardó más de lo habitual por los cortes de tráfico del encendido de las luces de Navidad.
Hoy a las ocho, cuando la familia todavía estaba avisando a los parientes, en Ferraz ya había una carpeta llamada MARICARMEN_FINAL y otra llamada MARICARMEN_FINAL_BUENO.
Un asesor de Ferraz pregunta por el grupo de WhatsApp si hay algún informe médico que permita relacionar el retraso con el fallecimiento.
—¿El SUMMA de quién depende?
—De la Comunidad.
—Pues ya está. Pásaselo a Presidencia.
A las diez, el monólogo de la SER abre con el título «Una muerte evitable»: a Maricarmen no la mató la edad, la mató el estrés del acoso de los fondos buitre y el desmantelamiento homicida de la sanidad de Isabel Díaz Ayuso.
La familia había pensado en algo íntimo en el tanatorio de la M-30; sin embargo, el Gobierno decide celebrar un funeral de Estado en el Círculo de Bellas Artes. Les han explicado que «el país necesita despedirse» y que pueden conseguirles acreditación.
Sobre el féretro descansan unos claveles rojos y una fotografía de Maricarmen. En la pantalla del fondo aparece la misma fotografía, algo más grande, junto a las palabras: MEMORIA, DIGNIDAD, FUTURO.
En primera fila, Inés Hernand busca un encuadre en el que quepan su cara, el ataúd y la palabra DIGNIDAD. Tiene que alejar bastante el móvil. Una señora le pregunta si puede bajar el brazo.
—Un segundo, cariño, que hay mucha gente acompañándonos.
En el otro extremo, Yolanda Díaz, compungida, sostiene las manos de la sobrina de Maricarmen.
—Lo que necesites, cariño. Lo que necesites.
—Podría tener un vaso de agua, por favor
—Hay que cuidar a quienes habéis cuidado —contesta Yolanda
La sobrina espera a que la suelte para pedírselo a un camarero. Le han dicho que podrá decir unas palabras después de los Javis. Se ha preparado un folio con cuatro recuerdos: las croquetas, Benidorm, lo mal que aparcaba su tía abuela y una discusión que tuvieron por un décimo de lotería.
Minutos más tarde empieza el funeral y los Javis suben juntos al atril.
Javier Calvo lleva las gafas de sol puestas. Ambrossi, entre lágrimas, desdobla de forma temblorosa un folio que tenía guardado en el bolsillo de la chaqueta.
—Nosotros no llegamos a conocer personalmente a Maricarmen.
Pausa.
—Y eso nos va a acompañar siempre.
Hablan de las abuelas, de los portales, de las llaves que ya no abren, de las mujeres que sostuvieron este país mientras nadie las miraba. En algún momento Ambrossi dice que todos hemos sido desahuciados de algún sitio.
Cuando los Javis terminan, la sobrina se levanta, pero una mujer con auricular se acerca y le toca el codo.
—Ahora no, que entra el presidente.
Sánchez avanza por el pasillo, abraza a la familia y apoya una mano sobre el féretro. El fotógrafo se agacha. Sánchez espera. La sobrina, que ha quedado en medio, se aparta por iniciativa propia.
Desde una esquina, Óscar Puente tuitea: «Hoy algunos deberían tener la decencia de guardar silencio...», mientras bloquea a un familiar de Maricarmen que le ha citado diciendo que dejen descansar en paz a su tía abuela.
Sánchez llega al atril. Coloca las hojas. Mira a la sala y espera.
La pausa se alarga tanto que un señor del fondo empieza a levantarse, pensando que toca guardar un minuto de silencio. Un asesor le hace un gesto para que se siente.
—Maricarmen quería quedarse en su casa.
La voz suena con gravedad, ligeramente rota.
—Eso era todo. Poder sentarse en su sillón. Tener cerca sus fotografías. Reconocer, por la mañana, la luz de su ventana.
En la mesa de realización de RTVE eligen a una señora que llora. Es buena. La mantienen.
—Y mientras ella tenía que pelear por eso, el Gobierno de la Comunidad de Madrid destinaba seis millones trescientos mil euros a comprar un ático.
Sánchez pronuncia la cifra despacio.
—Seis millones trescientos mil euros. Hemos escuchado muchas explicaciones sobre ese ático. Que si un despacho. Que si un lugar de descanso. Que si las autoridades necesitan alojarse ocasionalmente.
Mueve una hoja.
—Maricarmen también necesitaba alojarse. Todos los días.
La sala aplaude. Sánchez baja la mirada hacia el féretro y deja que el aplauso termine solo.
—Yo también he tenido momentos en los que me he preguntado si merecía la pena seguir.
Desde la tercera fila se escucha a Patxi López pegar un berrido:
—¡Pedro, no estás solo!
Empieza a hablar de empleo, de becas y del cambio climático.
—¿Cuándo hablo yo? —pregunta la sobrina a la mujer del auricular.
—Tranquila, ya está cerrando.
El presidente baja la voz.
—Desde ayer me hago una pregunta. ¿Qué nos pediría Maricarmen? Nos pediría que siguiéramos. Que no cediéramos al desánimo. Que el domingo llenáramos las urnas de dignidad. Este domingo, hagámoslo por Maricarmen.
La ovación dura casi un minuto. Sánchez baja del atril y abraza otra vez a la familia. La mujer del auricular indica a los empleados de la funeraria que pueden acercarse.
—Faltaba yo —dice la sobrina.
—¿No te han dado paso?
Amaia la de OT aparece y se sienta al piano. Va a cantar «La Puerta Violeta» de Rozalén, en un arreglo preparado para el homenaje. Antes de empezar, pide a los asistentes que saquen las llaves de casa.
—Para que Maricarmen pueda escucharnos llegar.
Yolanda se lleva una mano al pecho. Inés Hernand empieza a agitar su llavero y los demás la siguen. Sánchez se palpa los bolsillos. Un asesor le presta unas.
Sacan el féretro entre el tintineo de las llaves.
La sobrina guarda el folio en el bolso y ve que en el móvil tiene una notificación de El País:
«SÁNCHEZ PIDE UNA MAYORÍA PARA QUE NO VUELVA A OCURRIR»
Hola Tomás. Si el retraso es culpa de la asesoría, lo razonable es que asuman ellos el recargo…
Pídeselo por escrito, ya sea como abono o descontándolo de la próxima cuota. Mientras tanto, paga cuanto antes para que no suba al 20%.
Para que no vuelva a pasar, mejor dejar los seguros sociales domiciliados y pide que te avisen con tiempo antes de que acabe cada mes.
🔴 Gravísimo. El PSOE está cruzando todos los límites.
La Guardia Civil confirma que las cloacas socialistas contactaron con sicarios para "eliminar" a la jueza Biedma.
Cada día más cerca de la mafia.
Qué alivio saber que los que ni construyen, ni invierten, ni asumen riesgos van a hacer huelga el 11 de noviembre para exigir viviendas a la carta. El resto seguiremos en nuestros puestos de trabajo. Alguien tiene que seguir madrugando para pagar los impuestos que sostienen la fiesta.
💥 Susanna Griso 'explota' con el vicesecretario de política sindical de la UGT:
"Son unos salarios de mierda en este país. El salario más común son 1.200€ pero lo que no tiene sentido estar 8 años bailando el agua a Yolanda Díaz y al PSOE y convocar ahora una huelga general"
📹 @EspejoPublico
Amics, vengo a animar a la gente a tener niños.
El viajar y la fiesta están bien, pero hazlo de joven a tope. Cuando tengas niños puedes seguir haciéndolo si quieres, no es el fin del mundo. Pero seguramente tus prioridades cambian. Este año hemos estado 1 mes en Perú-Costa Rica con los 3. Todo se puede hacer.
El curro está bien, pero no debería ser el centro de tu vida. Es una parte muy importante, pero también hay que tener espacio para tus hobbies y para la familia. Clave buscar la manera de adaptar el curro a tu vida y no al revés. A nosotros nos costó un tiempo pero al final lo hemos conseguido.
Solemos centrarnos en que es difícil tener niños. La gente habla de ellos como una carga. No es nada menos que un regalo de Dios. Puedes tener un día asqueroso, te mira el bebé con una sonrisa y se te pasa todo.
Ves en ellos un reflejo tuyo. Yo no he recordado nunca nada de cuando tenía 3-5 años. Ahora, me siento con ellos, los miro a los ojos y me veo yo con esa edad.
Es mágico.