——Gracias por venir——. Soltó su mano pero solo para rodearlo con ambos brazos y, envalentonado, dejó un beso en uno de sus mofletes——. Pero esto ahora es un secuestro.
——Se mordió el labio inferior. No quería enfadarlo más, pero también deseaba dejar aquel tema zanjado——. En mi cabeza sonaba mejor, pero ese no es el punto——. Sí, mejor lo dejaba ir.
Clyde tiró del agarre de su mano——. Es mi invitación para que vengas aquí.
No, no, no. . . Mira, déjalo. ─Decidió dar por concluida la conversación o terminarían discutiendo por alguna otra burrada.─ ¿Y eso? Ha sonado bastante cursi, Bonnie.
——Lo haré. De verdad que sí. Estoy intentando cambiar eso——. Clyde se atrevió a estirar la mano, tomando una de las ajenas para entrelazar los dedos. Acarició con el pulgar, bajando la mirada hasta allí——. ¿Me perdonas?
Lo sé. . . No te pido mucho, Clyde. Solo quiero que de vez en cuando, tú vengas a mi. ─Se encogió de hombros, pero entendiendo en parte las palabras del muchacho. Era cierto que Saeroy solía ser muy intenso a veces, pero en su cabeza creía que no pedía mucho, ¿o si? Tal vez >
» un momento y realmente yo no sé muy bien como. . .——. Señaló al chico y luego a sí mismo, buscando rellenar el hueco en sus palabras con aquel gesto——. A ti se te da mejor acercarte, así que espero a que lo hagas. Pensé que estaba bien.
——Oh——. Seguro que podía decir algo mejor. Clyde se rascó tras la oreja y formó una pequeña mueca en lo que trataba de encontrar las palabras adecuadas——. Lo siento. Mi única relación ha sido con una chica a la que ni conozco en persona. Y esta. Y pasamos del 0 al 100 en »
No, idiota. ─Rodó los ojos, conteniendose de ir donde el pelinegro y darle un fuerte abrazo tras divisar esa expresión en su rostro.─ Es solo que. . . no lo sé, eres muy ¿frío? Y Me siento tu maldita madre, siempre yendo detrás de ti. Hasta el Cola Cao te hago todas las >
No, idiota. ─Rodó los ojos, conteniendose de ir donde el pelinegro y darle un fuerte abrazo tras divisar esa expresión en su rostro.─ Es solo que. . . no lo sé, eres muy ¿frío? Y Me siento tu maldita madre, siempre yendo detrás de ti. Hasta el Cola Cao te hago todas las >
No, no soy tan idiota. ─Y ahora que lo pensaba bien, su berrinche estaba siendo demasiado innecesario pero bueno, ya había llegado hasta ahí.─ ¿Qué haces precisamente aquí?