Humano | Mexicano | Premio Nacional de la Juventud 2016 en la categoría “Aportación a la cultura política y a la democracia” | Ex-Infante de Marina en @SEMAR_mx
@AztecaNoticias Se respeta más la figura de los caídos al mantenerlos anonimos, ellos nunca habrían querido que sus familias fueran expuestas en medios nacionales. Solo vean que sucedió en 2009 con la familia del Mtre. Cordoba
https://t.co/sQjEOamGB0
Sí Aristegui sigue así podrá recuperar la buena fama que tuvo hace varios años, porque durante un buen rato solo era tibia en sus opiniones hacia AMLO y la 4T. Esto es como ver la película de Golpe Bajo
Reconocimiento a Carmen Aristegui que al fin se une a Adela Micha, Azucena, Rafael Cardona, Chumel, Brozo y Loret en Latinus y le pone tremenda PUTIZA a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en plena Cuaresma👏
García Luna y Sergio Mayer, ¿Qué?
Disfruten👇
Desde que empezó el sexenio de AMLO ese secretario de Marina nunca me generó confianza, mi sospecha de que algo tenía no era en vano y esto lo demuestra. No hubiera aguantado estar ahí con ese wey al mando y agradezco haber servido en el tiempo del Almirante Srio Soberón
#DenunciarNoDebeCostarLaVida | Había una vez un marino que creía en el uniforme que vestía.
No era un hombre de discursos largos ni de reflectores. Era de esos que hablan poco y trabajan mucho. Se llamaba Fernando Rubén Guerrero Alcántar y estaba asignado a vigilar lo que entraba y salía por los puertos del país.
En los muelles, entre contenedores y buques que llegaban de lejos, empezó a notar algo extraño. No era el clásico robo de combustible en ductos. Era algo más sofisticado, más silencioso. Combustible que entraba al país disfrazado de otra cosa. Papeles que decían “aditivos”, “aceites”, “mezclas”, cuando en realidad eran millones en impuestos que nadie pagaba.
Huachicol… pero de traje y escritorio.
El marino reunió datos. Nombres. Rutas. Operadores. Y un día pidió hablar con el entonces titular de la Marina, José Rafael Ojeda Durán. La conversación quedó grabada. En ella, el contralmirante expuso lo que había encontrado. No hablaba con rabia; hablaba con preocupación.
Porque denunciar no es solo señalar. Es romper pactos invisibles.
Le dijeron que había dos caminos: destapar todo y que cayera quien tuviera que caer… o mover piezas discretamente, cambiar personal y evitar el escándalo.
El marino eligió hablar.
Meses después, en un puerto que huele a sal y a hierro, lo asesinaron. Dos hombres en motocicleta. Un mensaje sin firma.
Tiempo después, el audio salió a la luz. Y el país escuchó lo que él había dicho cuando aún estaba vivo.
En conferencias mañaneras, la presidenta Claudia Sheinbaum repite una frase que suena correcta, incluso democrática:
“Si tienen pruebas, denuncien”.
Y en papel, eso es lo que debe hacerse.
Pero en la historia de este marino, denunciar tuvo un costo.
Porque en los cuentos de hadas los valientes son recompensados.
En la vida real, a veces quedan solos.
No es una acusación directa. No es una sentencia. Es una advertencia que flota como bruma en el puerto:
En México, denunciar puede ser un acto de valentía… y también un riesgo.
Y la pregunta que queda, como eco entre los barcos, es incómoda:
¿Quién protege al que decide hablar?
Dice este señor que los Mineros de Concordia, Sin. fueron "confundidos" con miembros del C.O.
Por eso los mataron. Por un "error". Porque los narcos son distraídos.
"Los ineptos e incompetentes siempre son los demás, nunca nosotros", dice este señor.
@luiscon1705@RicardoBSalinas Proponer un proyecto de Estado? Solo están criticando lo que tanto dijeron que no iban a hacer.
Si tienes la piel tan delgada para no soportar esto mejor ni le sigas a la política
🇺🇸🇻🇪 Ahora que todos los ZURDOS invocan el petróleo de Venezuela como causa para que EEUU sacara al dictador Maduro y no por la libertad democrática del pueblo…
Es un buen momento para recordar este gran discurso de Margaret Thatcher sobre las riquezas de los países: