La frase de «Los vecinos se piensan que la ciudad es suya» define a la perfección la lógica de la gentrificación.
Si es cierto, me parece guapísimo que esto ocurra y ojalá se extienda a todos los centros urbanos. Qué práctica más chula.
ABUELO:
“Es que ya nadie quiere trabajar.”
YO:
“La empresa me paga 1.300€ al mes.”
BOOMER:
“Pues no está mal.”
YO:
“Un alquiler normal ya se te va a 900€ o 1.000€.”
ABUELO:
“Comparte piso. Haz horas extra. Deja de quejarte.”
Qué curioso.
Todas las “soluciones” pasan por que el trabajador baje sus expectativas, mate su tiempo libre y viva como un estudiante arruinado hasta los 40.
Pero casi nadie dice a las empresas:
“Paga lo suficiente para que alguien pueda vivir.”
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial
Ya no se puede jugar al fútbol en las playas.
Ya no se puede jugar al fútbol en los parques.
Ya no se puede jugar al fútbol en los recreos del colegio.
Luego las mismas personas que lo prohíben gastan millones en campañas para que los peques se alejen de las pantallas. Ridículo.
Arabia Saudí única anfitriona de su mundial y nosotros la tenemos que compartir con 5 países más.
Te tienes que reír. Fiel reflejo de cómo va el mundo.
El Málaga remontando un partido con un equipo sobre el campo en el que todos excepto Puga y Alfonso eran canteranos o malagueños. Imagina no sentirte identificado con esta gente.
El escándalo de los cribados, los desahucios y la subida de los precios de la vivienda en Málaga jamás han sumado tantas portadas ni sumándolas. La prensa malagueña totalmente al servicio de lo que es esta ciudad: Málaga S.A.