Es fantástico lo que acaba de hacer el plantel de Estudiantes, festejemos que los protagonistas se animen a protagonizar estas situaciones por el bien del Futbol Argentino.
"Siempre que llovió, paró, pero a mí nunca me para de llover" (1994, cuando la embajada de Japón le negó la visa para entrar a ese país).
1994: Antes del arranque de San Lorenzo-Mandiyú, Diego es recibido por los muchachos de La Gloriosa, quienes le entregaron una plaqueta.
No tengo pensado ponerle audio a este video, solamente por el terror que me generan los ojos del muchacho.
El tipo no tiene pupilas, literalmente parece como si fuera un diablo en persona.