Pintando vacas allá cerca de La Laguna de San Julian en Danlí.
Lastimosamente en la única fotografía que tomé de esta acuarela y la referencia ya se habían ido las vacas
Me detuve en esta calle porque me atrapó el contraste de luz sobre la casa terracota. Pintar así, al natural, es nuestra forma de detener el tiempo, mientras con el pincel buscaba el tono de la pared, escuchaba los ruidos del barrio y podía sentir cómo cambiaba la luz.