🚨Si nada va bien, llama a tus ABUELOS 🚨
¿Quién nunca deseó tener a sus abuelos para siempre? 🧓👵❤️
¿Cómo cambiaría nuestra vida si pudiéramos tenerlos siempre con nosotros?
#AbuelosEternos#SabiduríaAncestral
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1. Este joven se dirigía a una entrevista de trabajo y tenía un pequeño problema con la corbata. La abuela del abrigo rojo se dio cuenta de que tenía problemas
y le dio un codazo a su marido.
Luego lo bloqueó para ayudarlo a evitar la vergüenza. ¡Qué foto más bonita! 🙏❤️
ESTA NO ME LA SABÍA
Y ESPERO QUE TÚ TAMPOCO
Lo que ves en el vídeo es un modelo de goma de la «banda ventricular miocárdica». Sí, así es un corazón humano desplegado.
Durante siglos, creímos que el corazón era una masa muscular compacta, pero gracias al trabajo y descubrimientos del valenciano Paco Torrent Guasp, hoy sabemos que el corazón es una banda muscular helicoidal, que se mantiene unida mediante fibras musculares.
Explicado en 12 min: https://t.co/N6FqpTgSHV
Nacer con la bolsa amniótica íntegra o sin romper, con el bebé rodeado aún del líquido amniótico como estuvo durante todo el embarazo y enrollado sobre sí mismo para caber, es extremadamente inhabitual: un parto de cada 80.000.
Se le llama parto velado.
Maravilloso vídeo.
Salen a la luz las palabras de un técnico de sonido español sobre la realidad de las corridas de toros ⚠️. Vale la pena leerlas.
"En mi caso, que me ha tocado llevar el sonido en alguna retransmisión, siempre he comentado, que si en lugar de la mezcla de sonido de la banda de música, aplausos, bravos, olessss y demás... el sonido fuera el que capta el Sennheiser 816 (micrófono que capta a gran distancia ) a pie de ruedo, donde se escucha perfectamente el sonido de la banderillas al entrar en la piel, los mugidos de dolor que da el animal a cada tortura a la que se somete... y además lo acompañáramos de primeros planos de las heridas que lleva, de los coágulos como la palma de una mano, de la sangre que le brota acompasada al latir del corazón o la mirada que pone en animal antes de que le den la estocada final, creo que el 90% apagaría el televisor al presenciar semejante carnicería a ritmo de pasodoble.
Yo, personalmente pedí el dejar de hacer ese tipo de trabajo, precisamente un día que en Castellón me tocó estar en el callejón y me cabreé mucho al escuchar a un toro, al cual el torero falló cuatro veces con el estoque y harto de escuchar al pobre animal me quité los auriculares... No tuve bastante, que mientras agonizaba, escupía, se ahogaba en su sangre, se vino a morir justo pegado a mi, apoyado sobre las maderas mientras daba pasmos y su mirada ensangrentada y con lágrimas, sí lágrimas, sean o no sean de dolor, se cruzó con la mía y no nos la perdimos hasta que un inútil .... falló dos veces con el descabello, al que le dije de todo.
Ahí acabó mi temporada torera de por vida.
Son sentimientos personales y lo mas probable es que a un amante de "la fiesta" le parezca ridículo, pero para mi, más ridículo es cuando después de semejante carnicería, giras la vista al público y los ves allí aplaudiendo, comiendo su bocata sin inmutarse, ni habiendo visto y oído lo que yo."
José Sepúlveda
Novedades en #AfricaPachanga con la cantante y guitarrista somalí Sahra Halgan mezclando sonidos del desierto con rock; afrojazz y afrosoul basado en el highlife ghanés con Jembaa Groove; y la renovación de los ritmos caboverdianos de Fogo Fogo. Aquí están https://t.co/jP2uWwcAXI
Soltar el vaso :
Un psicólogo, en una sesión grupal, levantó un vaso de agua. Todo el mundo esperaba la típica pregunta: “¿Está medio lleno o medio vacío?” Sin embargo, preguntó: – ¿Cuánto pesa este vaso? Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. El psicólogo respondió: «El peso absoluto no es importante. Depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema. Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo un día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, es siempre el mismo. Pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, y más difícil de soportar se vuelve.»
Y continuó: «Las preocupaciones, los pensamientos negativos, los rencores, el resentimiento, son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas en ellos todo el día, empiezan a doler. Y si piensas en ellos toda la semana, acabarás sintiéndote paralizado, e incapaz de hacer nada.»
¡Acuérdate de soltar el vaso!