Harry Kane tiene 32 años, está casado con su novia de la infancia, tiene cuatro hijos, dirige su propia organización benéfica dedicada a la salud mental y hace donaciones discretas a las fuerzas armadas y a causas relacionadas con la salud mental. Apenas bebe alcohol, no fuma y, tras más de 15 años bajo los focos, nunca ha protagonizado un solo escándalo. Un ejemplo de vida sana.
¿Y en el campo? Sus cifras son una auténtica barbaridad. Es el máximo goleador histórico de Inglaterra, el máximo goleador histórico del Tottenham y ha ganado seis Botas de Oro (cuatro en la Premier League y una en un Mundial). La mayoría de los delanteros solo podrían soñar con un palmarés así.
Y, aun así, sigue siendo uno de los jugadores más infravalorados y menos respetados de su generación. Lo da todo por su club y por su selección, y fuera del campo nunca da un paso en falso. Un profesional como la copa de un pino.
Si buscas un modelo a seguir, es difícil encontrar uno mejor que Kane. Y el hecho de que todavía haya que decirlo lo dice todo, ¿no?
🚨 Carlo Ancelotti on why he did not celebrate wildly after Gabriel Martinelli’s late winner for Brazil against Japan:
🗣️ “People asked me why I didn’t celebrate, but football is also about respect. Yes, we were happy to win, but I looked across and saw a Japanese team that had given absolutely everything. They fought with incredible courage, and I know exactly how painful a defeat like that can be.”
“Of course I celebrated inside because my responsibility is to Brazil and qualifying was our objective. But I’ve been in football for many years, and I’ve experienced both victory and heartbreak. Sometimes the best way to respect your opponent is to remain humble in your biggest moments.”
“Japan made us suffer for ninety-five minutes. They deserved our respect, not exaggerated celebrations. Brazil are through, but we know we must improve. Tonight we celebrate the qualification, but tomorrow we go back to work because the World Cup only gets more difficult from here.”
{@FoxNews }