Si un día me ves amando a alguien más, por favor no me escribas ni me busques. No intentes confundirme. Solo quiero que sepas que, antes de soltarte, le pedí a la vida cien millones de veces que fueras tú.
Hay que aprender a respetar los límites de los demás. No podemos pretender pasar por encima de ellos. Si queremos compartir la vida con alguien, debemos saber que hay cosas que sencillamente no están dispuestos a aceptar.
A veces me cuesta mucho comprender la voluntad de Dios en mi vida. En algún momento creo que voy seguro en un camino y me desvía y quedo sin palabras. En fin, tranquilidad y fe.
Cuando dejas que el sufrimiento se convierta en parte de tu identidad, te cierras a disfrutar de la vida en medio incluso de los momentos dificiles. No le des el control completo de tu vida al sufrimiento.
La única persona de la que me enamoré y con quien quería pasar el resto de mi vida, se convirtió en mi mayor lección. Así que no, no me interesa saber nada de nadie.