Esto se empezó a ganar cuando la horda mamerta comenzó a tirarle mierda a la Selección Colombia.
La victoria de Colombia el miércoles frente a Usbekistan fue un impulso moral para ganar la segunda vuelta el día de hoy
¡ANTIOQUIA RESISTIÓ Y COLOMBIA SE SALVÓ!
Felicitaciones al Presidente @ABDELAESPRIELLA y al Vicepresidente @jrestrp.
En esta tierra no pega el comunismo.
Desde Antioquia deseamos sabiduría y acierto en la responsabilidad de conducir los destinos de Colombia. Que Dios los ilumine en cada decisión.
Con respeto institucional y ánimo constructivo, quisiera compartir algunos asuntos que requieren atención prioritaria para Antioquia y para muchas regiones del país:
* Seguridad: recuperar la confianza, reactivar las órdenes de captura y los procesos penales suspendidos contra integrantes de Farc, Clan del Golfo y ELN. Respaldar plenamente a nuestra Fuerza Pública con capacidades y certezas jurídicas.
* Salud: saldar las deudas que hoy tienen las EPS intervenidas con hospitales y clínicas, garantizando una atención digna y oportuna a los colombianos.
* Vivienda: reactivar programas como Mi Casa Ya. Eso significa dinamismo para un sector que genera empleo, crecimiento y bienestar.
* Energía: garantizar la confiabilidad del sistema y adoptar decisiones que eviten riesgos de desabastecimiento. En Antioquia está Hidroituango, de propiedad mayoritariamente de la Gobernación de Antioquia, que representa el 12% de la oferta de energía de Colombia.
* Descentralización: avanzar hacia una mayor autonomía fiscal regional. Así los territorios contarán con más herramientas para impulsar su propio desarrollo. El modelo actual no resiste más: las decisiones de las regiones sobre su destino les pertenecen a sus ciudadanos y no a un burócrata en un escritorio en Bogotá.
Antioquia está lista para trabajar de manera coordinada con el Gobierno Nacional: será más fácil sacar adelante a Colombia con el concurso de sus regiones. Nuestro reconocimiento al trabajo de la Registraduría Nacional.
Antioquia ha resistido y sigue de pie.
Antioquia no falló, como nunca lo han hecho.
Pero tanto en Bogotá como en Barranquilla dimos la pelea necesaria. Se suponía que iba a haber una masacre electoral y no fue así.
Achicamos el margen durísimo.