A veces me canso de imaginar tanto en cómo sería mi vida siendo feliz de tantas formas contigo.
Ese mecanismo de engaño.
Dicen que es bueno soñar, lo malo es ilusionarse.
Es ahí, en los sueños más confusos, que te encuentro. En las calles que hemos recorrido tantas veces sin saber hacia donde van. Como un par de ciegos que solo existen en la imaginación del olvidado.