No solo los hombres hacen daño. Hay mujeres que son víctimas de otras mujeres y hombres que son víctimas de mujeres. De terror todas las Marianne Gonzaga que andan sueltas, que de niñas no les dieron amor ni valores, que nunca han ido a terapia, que aparentemente juran estar bien, pero al final llegan a atentar contra su propia vida y la de los demás.