Siempre sostuve que lo peor del ser humano aflora con las religiones y los nacionalismos. Olvidé mencionar el fútbol, que a veces conjuga ambas cosas. Y en cierto modo, el fútbol es como Twitter: retrata muy bien lo mejor y lo peor del individuo. Y no me refiero a los jugadores.
como todos gritan su nombre y su carita de felicidad, nunca fue solo un gol fue sentirse amado, valorado y no odiado, fue darle alegria a su país y tener esta felicidad ☹️❤️
🇦🇷 Alguien ha hecho un resumen de 13 minutos con todas las acciones sucias de los argentinos en la final.
Vídeo de jugar al fútbol no hay, eso sí. https://t.co/g8ReZ2cWCO
Desde mi ignorancia futbolística total, pregunto: ¿esos empujones y agarrones por parte de los argentinos que no son faltas ni tarjetas ni nada, están permitidos?
#28Jun#Recomendaciones "Si estás entregando comida o ayuda, no tomes fotos sin consentimiento de la gente, es una situación vulnerable y de necesidad.
Menos si es como requisito o cuando ya te dijeron que no quieren salir".
Uno llora por la tragedia
Uno llora porque se salvó
Uno llora por los que no
Uno llora por la solidaridad
Uno llora por miedo
Uno llora por todo
Estamos rotos.
Qué indignante. Mientras la gente se juega la vida removiendo escombros para rescatar a otros, los guardias permanecen en una esquina, bajo la sombra, observando. Y aun así hay quienes insisten en decir que este gobierno ama a su pueblo. Qué vergüenza.
Que este tipo de imágenes se difundan. Hay cosas que hablan por sí solas.
En el corazón de La Guaira, donde el silencio de la tragedia se había vuelto ensordecedor, un pequeño susurro desafió a la muerte.
Lo que empezó como una pesadilla de concreto y polvo se convirtió en una epopeya de coraje humano.
Tras el colapso, el tiempo dejó de ser un aliado y se transformó en el verdugo más cruel. Pero a las 4:00 de la tarde, una voz frágil pero indomable brotó desde las entrañas de los escombros… y lo cambió todo.
Durante siete horas interminables, el GREMCA, el GROEC y el comando del BAE del CICPC se unieron en una sola fuerza de voluntad. Cada movimiento era una apuesta contra la muerte y cada decisión, un acto de amor.
Su misión no tenía nombre oficial. Solo tenía un rostro: el de una pequeña guerrera que se negaba a rendirse.
Y la salvaron.
🇻🇪 | Nuevas imágenes captan desde otro ángulo el milagroso rescate de un bebé recién nacido que fue extraído con vida de entre los escombros y bloques de hormigón.