No siempre podrás irte siendo la buena persona de la historia. Y en muchas ocasiones será mejor ni intentarlo. Recuerda que establecer límites irá de la mano con ser el malo/a a ojos de quien no nos pone a salvo. Así que mejor a veces serlo sobre todo si esto conlleva salvarte a ti, porque nadie más va a hacerlo
este año aprendí 3 cosas:
la primera, nunca más volver a idealizar a alguien
la segunda, las acciones siempre serán más importantes que las palabras, vale más lo que te demuestran que lo que te dicen