¿Tan difícil es entender que los colegios realizan una función de conciliación y de igualdad? ¿Tan difícil es entender que nadie paga a los padres 4 meses de vacaciones para que estemos con nuestros hijos? Es que es una cosa loca.
@noteimportanono ¡Vaya!
Al profesorado se le olvidó preguntar a esta cuenta si “estaban en situación de huelga” y si les daba permiso antes de ponerse a luchar por sus derechos.
Imperdonable.
@rosamsg1982 ¿Tan difícil es entender que, si lo que se busca es la “función de conciliación y de igualdad”, a quien hay que pedírselo como derecho es al Gobierno (garante del estado de bienestar), y no como trabajo extra a los docentes (encargados de la educación)?
¿Tan difícil es entender que, si lo que se busca es la “función de conciliación y de igualdad”, a quien hay que pedírselo como derecho es al Gobierno (garante del estado de bienestar), y no como trabajo extra a los docentes (encargados de la educación)?
El estigma del peso mata
Un estudio reciente del NBER demuestra de forma contundente que el simple hecho de ser etiquetado como “obeso” en el registro médico electrónico puede aumentar significativamente el riesgo de morir dentro del hospital.
La autora, Manasvini Singh, analizó más de 166.000 ingresos hospitalarios en un gran hospital de Boston utilizando un diseño de regresión discontinua en el corte exacto de BMI = 30. Justo por encima y por debajo de este umbral, los pacientes tienen prácticamente la misma salud real, edad, enfermedades y gravedad. Sin embargo, al cruzar el corte y aparecer la etiqueta “obeso” en la pantalla del médico, la mortalidad hospitalaria aumenta 0,4 puntos porcentuales (un incremento relativo de alrededor del 40 %). Este efecto se concentra casi exclusivamente en los pacientes más graves, aquellos para quienes cada decisión médica cuenta.
¿Cómo funciona el mecanismo?
La etiqueta “obeso” activaría el estigma de peso en los médicos. Esto genera dos efectos claros y medidos:
-Menos esfuerzo diagnóstico: los pacientes etiquetados reciben menos órdenes de pruebas, menos análisis de laboratorio y una evaluación inicial menos exhaustiva en las primeras 24 horas. Los médicos parecen dar menos importancia a sus síntomas o atribuirlos automáticamente al peso.
-Lenguaje estigmatizante en las notas clínicas: usando un modelo de lenguaje validado por médicos, el estudio detecta un aumento claro de lenguaje que juzga moralmente al paciente (“mala fuerza de voluntad”, “no cumple”), desacredita sus síntomas (“dice que le duele pero…”) o lo estereotipa. Este lenguaje negativo aparece especialmente entre los médicos que ya tienden a usar más lenguaje estigmatizante con otros pacientes.
El resultado es que los pacientes “obeso” reciben peor atención en un momento crítico, lo que eleva su probabilidad de morir. Curiosamente, este efecto no ocurre en otros umbrales clínicos no estigmatizados (como los cortes de presión arterial), donde la mortalidad incluso baja porque los médicos prestan más atención.
En resumen, el estudio muestra que el estigma no es solo un problema social o psicológico sino que en el entorno hospitalario se convierte en una fuerza discriminatoria y letal, activada por una simple etiqueta en la pantalla.
@ruben_arauzo No solo es un despropósito moral y deontológico: es ilegal.
Un centro educativo no puede aceptar “enseñar menos” a un niño solo porque su familia no permita que se explote su imagen.
Es discriminación.
La finalidad de esas actividades es aprender, no fardar.