Llegó Club Receteate.
Hace muchos años que cocino, enseño y comparto recetas. En televisión, en libros, en clases, en redes y, sobre todo, en cocinas. Con el tiempo fui acumulando recetas, técnicas, explicaciones y experiencias que muchas veces quedan dispersas entre un video, una publicación o un curso.
Club Receteate nace con la idea de reunir todo eso en un mismo lugar y, al mismo tiempo, seguir construyéndolo juntos.
Es una membresía para quienes disfrutan de cocinar y quieren hacerlo cada vez mejor, a su ritmo y desde casa.
Al ingresar al Club tienen acceso a todos los cursos disponibles de Receteate: Panes y Amasados, Hamburguesas Caseras, Conservas Dulces, Tartas Dulces y Saladas, Dulces de Navidad y Los Clásicos Dulces de Pedro, entre otros contenidos.
Y cuando digo cursos, hablo de clases completas de entre 3 y 4 horas de duración, grabadas especialmente y divididas en módulos para que puedan avanzar cómodamente.
Son contenidos producidos con calidad profesional de imagen y sonido, donde no me limito a mostrar una receta: explico procedimientos, técnicas, materias primas, puntos de cocción, errores frecuentes, alternativas y todos esos pequeños detalles que hacen que una preparación realmente salga bien.
Pueden verlos cuando quieran, detenerlos, volver atrás y repetir una clase todas las veces que necesiten. No hay horarios ni apuro.
Pero el Club no es solamente una biblioteca de cursos. Durante el año voy a sumar nuevas recetas, técnicas, contenidos, recetarios descargables y encuentros en vivo exclusivos, además de beneficios especiales para los miembros.
Las clases pueden verse cuando quieran y todas las veces que necesiten. La idea no es correr detrás de un curso ni de una fecha: es tener un lugar al cual volver cada vez que quieran aprender algo, resolver una duda o simplemente encontrar inspiración para cocinar.
Las redes van a seguir siendo lo que siempre fueron para mí: un lugar donde compartir muchísimo contenido gratuitamente. El Club es otra cosa: un espacio más ordenado, profundo y cercano para quienes quieran cocinar conmigo durante todo el año.
Bienvenidos a Club Receteate.
🍴 Cocinar mejor. Aprender siempre. Disfrutar más.
Toda la información para sumarse en https://t.co/xE8YfjZC4h
¡Chau Cerdeña!
La experiencia gastronómica con el grupo ha llegado a su fin.
Sigo solo a Sorrento y Nápoles unos días para descansar de todo este periplo antes de regresar a Buenos Aires. Gracias por acompañarme en este recorrido.
Índice pasta, porque los conozco y sé que les interesa. Un paquete de DeCecco de un kilo en local gourmet —más caro que el super— de Cagliari, Cerdeña: €3,90.
Me puse a buscar esta curiosidad para dimensionar el tamaño de Cerdeña. La provincia de Córdoba tiene 3,84 millones de habitantes, mientras que la isla italiana tiene 1,58.
Día 9 en Cerdeña 🇮🇹 Hoy conocimos uno de los grandes productos de la isla: la bottarga di Cabras, huevas de mújol que se salan, prensan y secan hasta concentrar todo el sabor del mar. La llaman “el oro de Cerdeña”: intensa, salina y profundamente mediterránea.
En Stintino, al noroeste de Cerdeña, visitamos el MUT, Museo de la Tonnara. Cuenta cómo se interceptaba el paso de los atunes con un sistema de redes y cómo su pesca y procesamiento marcaron la vida del pueblo. Una historia de migraciones, trabajo y conservación de alimentos.
Una sorpresa en Porto Conte, cerca de Alghero: un museo dedicado a Saint-Exupéry. El autor de “El principito” vivió en esta bahía entre mayo y julio de 1944, mientras servía como piloto durante la guerra. La torre que hoy lo recuerda es de 1572.
Preparamos dos salsas para esta pasta típica: alla campidanese y un pesto al mirto para los vegetarianos.
Malloreddus alla campidanese
Un ragú sardo de salchicha fresca, tomate y azafrán, ideal para acompañar los malloreddus, los clásicos gnocchetti sardos.
Ingredientes para 4 porciones
400 g de malloreddus secos
300 g de salchicha fresca de cerdo
600 g de tomate triturado o passata
1 cebolla chica
2 cucharadas de aceite de oliva
1 pizca de azafrán
80–100 g de pecorino sardo rallado
Sal y pimienta
Preparación
Picar la cebolla y rehogar en el aceite de oliva a fuego suave hasta que esté tierna.
Retirar la piel de la salchicha, incorporar a la olla y desmenuzar con una cuchara, dejando pequeños trocitos. Subir el fuego y dorar.
Agregar el tomate y cocinar a fuego bajo durante 45–60 minutos, hasta obtener una salsa concentrada. Incorporar un poco de agua si fuera necesario.
Disolver el azafrán en dos cucharadas de agua caliente y agregar durante los últimos 5–10 minutos de cocción.
Hervir los malloreddus en abundante agua salada, retirar al dente y mezclar con la salsa y un poco del agua de cocción.
Apagar el fuego, incorporar el pecorino rallado y mezclar. Probar y ajustar la sal y la pimienta.
Lambertips
Elegir salchicha fresca, no un embutido seco. Si viene aromatizada con semillas de hinojo, mejor. Si no, agregar una pizca de semillas ligeramente machacadas al dorarla.
Dejar pequeños trocitos de salchicha para que se sientan al comer.
Agregar el azafrán hacia el final para conservar mejor su aroma.
Salar con prudencia: tanto la salchicha como el pecorino aportan sal.
Incorporar el queso fuera del fuego y ajustar con agua de cocción para que la salsa abrace la pasta.
El sabor y textura de la pasta acá es excepcional y se debe al tipo de sémola que usan.