Así
Algunas veces llego presuroso, rodeo tus rodillas, toco tu pelo. ¡Ay Dios, quisiera decirte tantas cosas! Te compraré un pañuelo, seré buen chico, haremos un viaje….No sé, no sé lo que me pasa.
-José Agustín Goytisolo
“Mi juventud”
-Ada Negri
No te he perdido. Te has quedado en el fondo de mi ser. Eres tú, pero otra eres: sin fronda ni flor, sin la risa brillante que tenías en el tiempo que no vuelve, sin aquel canto. Otra eres, más bella.
Amas, y no esperas ser amada: ante cada flor que se abre o fruto que madura, o párvulo que nace, al Dios de los campos y de las estirpes das gracias de corazón. Año tras año, dentro de ti, fuiste cambiando
humana entre las humanas miserias, pero viviendo solo de Dios y solo en Dios feliz.
Oh juventud sin tiempo, oh siempre renovada esperanza, yo te confío a los que vendrán, para que en la tierra vuelva a florecer la primavera, y en el cielo
rostro y sustancia. Cada dolor más firme te hizo: a cada huella del paso del tiempo, tu linfa oculta y verde opusiste, como remedio. Ahora miras la luz que no engaña; en su espejo contemplas la vida perdurable. Y permaneces como una edad sin nombre: