NO SE PUEDE UNIR LO QUE NO EXISTE
En el debate político ecuatoriano ha vuelto a instalarse una consigna recurrente. Se habla de la necesidad de la unidad de las izquierdas como condición para disputar el poder y ofrecer una alternativa al pa��s. ¿Cuáles izquierdas? La consigna suena razonable en apariencia, pero descansa sobre una premisa falsa. No es posible unificar lo que no existe. En Ecuador, desde hace ya largo tiempo, no existen las izquierdas como proyectos políticos articulados, con doctrina, programa y vocación de transformación institucional. Lo que existe son fracciones minúsculas que operan bajo el membrete de izquierda, agrupaciones que conservan la etiqueta pero han vaciado su contenido, y cuya actividad se reduce a la administración de siglas, a la disputa de candidaturas y a la nostalgia de un lenguaje que dejó de corresponder a la realidad del país.
La etiqueta ideológica se convirtió en Ecuador en un recurso de identificación electoral antes que en una propuesta de organización de la sociedad. Ninguna de las fracciones que reclaman para sí la representación de la izquierda ha presentado un programa serio de reconstrucción institucional, una propuesta fiscal responsable y solidaria a la vez, o un diseño verificable de política pública orientada al bien común. La discusión sobre la unidad es, en el fondo, una discusión sobre el reparto de espacios, no sobre el destino del país. Y un pa��s con más del sesenta por ciento de sus hogares imposibilitados de cubrir el costo de la canasta familiar básica no puede darse el lujo de confundir aritmética electoral con proyecto nacional.
La constatación más elocuente de este vaciamiento aparece en cada época electoral. Surgen entonces movimientos y partidos de alquiler, organizaciones que subsisten sin doctrina, sin militancia real y sin programa, cuya única función es poner la sigla a disposición de cualquiera que pueda pagar el costo del alquiler. El requisito de admisión no es la trayectoria, ni la idoneidad, ni la coincidencia de principios, es la capacidad de pago. Una organización política que se comporta como arrendadora de su personería jurídica no representa ideas, representa una transacción. Y un sistema que tolera esa práctica convierte la representación popular en mercancía, degrada la competencia electoral a una subasta y confirma que las etiquetas, de izquierda o de derecha, son envolturas disponibles para el mejor postor. Es la expresión política de las instituciones extractivas, la captura de la renta aplicada al propio mecanismo de la democracia.
El problema de Ecuador no se resuelve sumando fracciones bajo una bandera desgastada. El problema de Ecuador es institucional. La evidencia acumulada por la economía institucional, desde Douglass North hasta Acemoglu y Robinson, es concluyente. Las naciones no fracasan por escasez de recursos ni por ausencia de consignas, fracasan porque sus instituciones son extractivas, porque concentran el poder y la riqueza en minorías, porque el Estado de derecho es débil y selectivo, y porque las reglas del juego premian la captura de rentas antes que la creación de valor. Ecuador exhibe con claridad esa condición. Un país con abundancia de recursos naturales, dolarizado, con acceso a mercados internacionales, convive con niveles de pobreza, informalidad y precariedad laboral que ninguna etiqueta ideológica ha logrado revertir.
Por eso la convocatoria que el país necesita es de otra naturaleza. Ecuador requiere reconstruir su institucionalidad y su Estado de derecho. Requiere una justicia independiente y previsible, organismos de control que controlen y una función pública eficiente, honorable y eficaz. Requiere una economía orientada al bien común, que combine disciplina en el manejo de los recursos públicos con una asignación del gasto que priorice salud, educación, protección social y generación de empleo digno. Eficiencia sin solidaridad produce ajuste sin desarrollo. Solidaridad sin eficiencia produce déficit sin bienestar. El país necesita ambas, articuladas por instituciones que funcionen.
Requiere, además, una agenda de reformas con base en la institucionalidad. Reformas que eleven la productividad del aparato económico, que reduzcan los costos de transacción que asfixian al productor y al emprendedor, que formalicen el empleo en lugar de precarizarlo, que abran mercados sin desmantelar la capacidad del Estado para regular y proteger, y que aseguren que el crecimiento se traduzca en mejoras verificables del ingreso mediano de los trabajadores, que es el indicador que refleja la situación del ecuatoriano típico, no los promedios distorsionados por los extremos.
A esa unidad deben acudir todas las personas que quieran un país mejor. No se trata de un llamado a la izquierda ni a la derecha, categorías que en el Ecuador de hoy explican poco y confunden mucho. Se trata de un llamado a quienes estén dispuestos a apoyar lo que funciona, con una sola condición, que funcione para el bien común, para mejorar la calidad de vida de la gente y para dirigir al país hacia el desarrollo humano. La pregunta pertinente ante cada política pública no es si proviene de una tradición ideológica u otra, sino si eleva la productividad, si fortalece las instituciones, si amplía las oportunidades y si mejora de manera medible la vida de los hogares.
Juan Montalvo escribió que los pueblos se degradan cuando toleran que la palabra sustituya a la virtud. Algo de eso ocurre cuando la política se reduce a la administración de membretes. La tarea de esta hora no es unificar etiquetas vacías. Es convocar voluntades alrededor de un propósito verificable, reconstruir las instituciones, restablecer el Estado de derecho y orientar la economía hacia un progreso compartido. Ese es el verdadero terreno de la unidad nacional. Lo demás es aritmética de fracciones que, por minúsculas, ni sumadas alcanzan a constituir un proyecto de país.
Econ. Marco Flores T.
Julio 18 de 2026
🧐 José Julio Neira ha asegurado que EXPRESO forma parte de una conspiración política, ha insinuado delitos tributarios y financieros contra GRANASA y ha intentado vincular a este Diario con actores investigados en el caso Progen. ¿Y las pruebas?
En este video revisamos cada una de esas mentiras.
¿Cuánto más aguantamos de este tipo de acciones que están destruyendo, desde la Fiscalía, vidas, personas, honras, familias?”, señala Francisco Herrera Aráuz en El Día a Día de EcuadorInmediato frente a la denuncia interpuesta por la ministra de Gobierno por un presunto caso relacionado con espionaje y el supuesto manejo indebido del sistema de videovigilancia de Segura EP.
Para acceder a este análisis completo:
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"Si no firmáramos este acuerdo con Irán, nos hubiéramos quedado sin petróleo, perdíamos 600 o 700 millones por día, nos quedábamos sin reservas en 4 semanas. Hemos sido muy duro con lo nuclear, está bien que Irán tenga energía nuclear para electricidad".
Trump firmó su rendición con Irán, humillándose públicamente admitiendo que estaban desangrándose en su guerra contra el pueblo iraní, perdiendo hasta 700 millones diarios y quedándose sin reservas de petroleo... incluso han terminado tragando con que Irán tenga energía nuclear y pagándole 300.000 millones por los daños.
Esta es la mayor humillación a EEUU desde Vietnam, la realidad es que esperaban que Irán cayese en 3 dias... ahora van a tener que retirar sus soldados de toda la región en las bases que rodean a Irán y pagar por sus crímenes.
Donald Trump acaba de firmar un acuerdo de paz con Irán donde se cumplen todas las pretensiones iraníes:
-Se liberan los activos congelados de Irán.
-Se levanta el bloqueo naval de Estados Unidos.
-Israel se retira y abandona completamente el Líbano.
-Estados Unidos compensa económicamente a Teherán por los daños.
-Estados Unidos baja la cabeza y acepta que no va a poder remover el gobierno de los Ayatollahs.
Todo para que el régimen iraní reabra el estrecho de Ormuz que estaba abierto antes de que empiece la guerra. Trump perdió decenas de hombres, aviones, vehículos, radares, drones y millones de dólares. Esta es una de las peores catástrofes militares en décadas para Estados Unidos.
No hay otra palabra que se me ocurra que no sea HUMILLACIÓN.
🚨#URGENTE#ATENCIÓN 🇪🇨
Cuál matón de barrio, sale el troll center del contralor a amenazarme y a pedirme que me entregue por disque haber roto papeles producto de un comentario hecho por una servidora de la @ContraloriaECU. Aquí mi respuesta y la de @mejoresdiasEC.
#pruebas
@mauroandinoe@AlmaMiaEcu@aquilesalvarez Considero que es más atroz ver que toda una ciudad de alrededor de tres millones de habitantes estén mirando desde la ventana toda la humillación que sufre su Alcalde; no me preocupa la maldad de un puñado de malvados, sino la pasividad de todo un pueblo.
La asambleísta Diana Jácome está moralmente incapacitada para mantener su rol de legisladora.
No es un delito engañar a los ecuatorianos, pero es peor: es una burla armar una fiscalización teatral cuando nos robaban 100 millones de dólares.
El oficialismo no puede protegerla.
Veamos si @NielsOlsen ahora sí pedirá sanciones contra @dianajacome, quien acaba de llamar "delincuente" al asambleísta @LeninBarreto.
Quiero ver si ahora Olsen actúa con equidad en la @AsambleaEcuador.
Jácome debería ser destituida por proteger también a Inés Manzano.
Este video es del año pasado, cuando Diana Jácome impidió que el asambleísta Blasco Luna presentara documentos que responsabilizaban a Luque en la fiscalización de Progen. Hasta se alcanza a escuchar en off a Jácome diciendo que no lo permitan. Ahora todo cuadra, sinvergüenzas.
@MashiRafael Prohibido olvidar que @Lenin es experto en el engaño, así nos engañó a muchos que hicimos campaña por él. Luego desnudó sus verdaderas intenciones, hoy está en el Ecuador con su discurso de víctima. ¡A no dejarse engañar de esta bazofia!
Han intentado que nos avergonzásemos de nuestras ideas y nuestro pasado. Pero eso se acabó.
La vergüenza, para ellos. Para nosotros, a partir de hoy, el ORGULLO.
Orgullo por estar en el lado correcto de la historia. Y por gritar una y mil veces: SÍ A LA PAZ Y NO A LA GUERRA.
🚨🚨Cuando un testigo protegido dice: ‘Fiscalía a mí me quiere muerto’, ya no hablamos solo de un caso: hablamos de un país al borde del abismo.
#LosCorruptosSiempreFueronEllos