No es malo pedir reciprocidad, honestidad, atención, responsabilidad afectiva... es lo mínimo que todos merecemos. Que nadie nos haga mendigar sobras de amor haciéndonos creer que somos demasiado exigentes.
Mujer te voy a desbloquear una verdad:
El trato de princesa no es sólo cuando él te compra regalos caros. Es cuando nunca te deja ir a dormir enojada o triste, te escucha, es delicado contigo, te respeta y cambia sus acciones cuando sabe que algo te duele.
Jamás te arrepientas de entregar el corazón, pero siempre cultiva un espacio que sea solo tuyo.
Un amor que nunca se extinguirá, ese que es de tí para tí, y que sea siempre el más importante de alimentar.
Ámate como tanto deseas ser amado.
Enamórense de alguien al que no le tengan que dar miles de oportunidades porque desde el primer momento supo que debía cuidarlos y no dañarlos, sin tanta vuelta, somos una sola vez en esta vida.