Dios obra de maneras inexplicables para nosotros los seres humanos, por esta razón si algo no se me da como yo quiero lo dejo así y digo, “Dios sabrá que hace”
Lejos del derrumbe, ya resguardada y aun así con miedo, pensar que estaba enojada porque salimos tarde, paramos mucho y yo quería llegar ya a mi casa.
A Dios gracias nos libramos de siquiera acercarnos al lugar, y tuvimos la bendición de poder devolvernos.
Leer esto me recordó una historia muy personal, que solo me queda por concluir que debemos priorizar siempre nuestra salud mental y no ceder antes las presiones de ese “alguien” cuando nuestro corazón siente que algo no está bien.