CUARTO DIA DEL MUNDIAL
- Todos gritamos el gol de Curazao
- Suzuki >>> Neuer
- Los segundos tiempo son CINE
- El DT de Japón sacó la Death Note
- Costa de Marfil marcando al 90'
- Todavía no hay un 0-0
- Hoy vimos 19 GOLES
Hay un dicho muy popular que dice: “Nunca conozcas a tus héroes.” Una frase que alerta sobre una posible decepción.
Leo, como muchos de mi generación, fue mi héroe, me hacía feliz verlo a través de una pantalla o en una barajita. Sin embargo, mi sueño no era hacerme una foto con él o un autógrafo, sino poder entrevistarlo y él como en la cancha entendió toda la jugada, inclusive dio más de lo que le pedía el contexto… Me vio entre un tumulto de gente, a pesar de estar en una silla, y escuchó cuando le dije: “Soy periodista, Leo. Una pregunta, por favor…” Aclaré mi profesión porque no me vio en la zona mixta, en la cual habló largo y tendido, pero por la altura en la que estoy no me había visto, así que me moví hacia donde estaban los fans, y no me importó ser empujado ni golpeado, por alguna razón sabía que si me veía me concedería la nota, y así ocurrió… como cuando veía a Jordi Alba galopar por la izquierda o como vio ese pase imposible a Molina en Catar, no sé como pero logró verme y apartó a todos y no me asistió solamente para un gol, sino para dos.
Leo, si lees esto… que ya sería demasiado, solo quiero darte las gracias porque no solo diste otra de tus asistencias imposibles, también me hiciste muy feliz con tu generosidad y ver la cara de mis amigos y familia después de esto no tiene precio.
Antes de viajar a USA para el Mundial, los jugadores de la selección Colombia fueron invitados a recibir la bandera por parte del Presidente de la República.
Está confirmado que los jugadores no querían ir, no solo por el bloqueo al bus de la Selección en días pasados por parte de seguidores del candidato presidencial que apoya el Presidente, sino también por las mismas declaraciones del candidato, pidiendo a la gente que no usen la camiseta de la Selección (porque la utiliza el candidato opositor).
Al final, por petición de los Directivos, los jugadores aceptaron ir y se tomaron la foto con el Presidente.
Hagan zoom en las caras...
Y no. No lo logró. Efectivamente, habría sido una PROEZA nivel leyenda, conseguir que las divas mantuvieran esa intensidad durante toda una temporada. Visto lo visto, hasta se queda corto el adjetivo. Habría sido un MILAGRO. Le obedecieron hasta que vieron como el club le dejaba caer tras el clásico. A partir de ahí, las divas respiraron aliviados y volvieron a su cálido y plácido letargo. Mucha suerte, Álvaro. La vas a necesitar.
En breve, análisis en el canal.
Estoy En Medellín, Colombia, hay una esquina en el barrio Manrique donde todos los días aparecen sándwiches.
A las 3am. Exacto.
Envueltos en papel aluminio. En una bolsa plástica. Colgando de un poste.
Nadie sabía quién los dejaba.
Los habitantes de calle del sector los esperaban. Si llegabas a las 3:15am, ya no había nada.
Esto pasó todos los días durante 6 años. De 2016 a 2022.
Sin fallar. Ni un solo día.
Ni cuando llovía. Ni en Navidad. Ni en año nuevo.
3am. Siempre.
En 2022, dejaron de aparecer.
Los habitantes de calle preguntaban: "¿Dónde está el man de los sándwiches?"
Nadie sabía.
Una trabajadora social del sector, Carolina, decidió investigar.
Preguntó a vecinos. A tenderos. A vigilantes.
Hasta que un vigilante nocturno le dijo: "Yo lo vi varias veces. Era un señor mayor. Como de 65 años. Llegaba en moto. Colgaba la bolsa. Se iba. Sin hablar con nadie."
"¿Y por qué dejó de venir?"
"No sé. Hace 4 meses que no lo veo."
Carolina publicó en grupos de Facebook de Medellín: "Busco al hombre que dejaba sándwiches en Manrique a las 3am durante 6 años. Dejó de hacerlo hace 4 meses. ¿Alguien sabe quién es?"
La publicación se compartió 8,000 veces en dos días.
Finalmente, una mujer comentó: "Creo que era mi papá. Pero él murió hace 5 meses."
Carolina la contactó. Se llamaba Lucía.
"Mi papá se llamaba Hernán. Tenía 68 años. Murió de un infarto en marzo."
"¿Por qué hacía los sándwiches?"
Lucía le contó la historia.
En 2015, el hijo menor de Hernán, Sebastián, murió. Tenía 19 años.
Era adicto. Vivía en la calle en el centro de Medellín.
Hernán lo buscó durante 3 años. Todos los días después del trabajo iba al centro. A buscarlo.
Nunca lo encontró.
Un día, la policía llamó. Habían encontrado a Sebastián muerto en una esquina de Manrique.
Desnutrición. Hipotermia. Hacía tres días que había muerto.
Hernán quedó destruido.
"Si hubiera comido algo. Si alguien le hubiera dado comida. Tal vez no habría muerto."
Dos semanas después del funeral, Hernán empezó.
Cada noche preparaba 8 sándwiches. Salía de su casa a las 2:45am. Llegaba a la esquina donde encontraron a Sebastián a las 3am.
Colgaba la bolsa.
Se iba.
"Le pregunté por qué lo hacía," dijo Lucía. "Me dijo: 'Porque tal vez uno de ellos es el hijo de alguien que todavía lo está buscando.'"
Hernán trabajaba en construcción. No tenía mucho dinero.
Pero cada noche, sin falta, hacía esos 8 sándwiches.
Pan. Jamón. Queso. A veces solo pan con mantequilla cuando no le alcanzaba para más.
"Calculé una vez," dijo Lucía. "En 6 años son 2,190 días. 8 sándwiches por día. Son 17,520 sándwiches."
"¿Alguna vez conoció a la gente que los comía?"
"Nunca. No quería. Decía que si los conocía, empezaría a elegir a quién darle y a quién no. Así, eran para quien los necesitara."
Carolina compartió la historia.
Se volvió viral en Medellín. Luego en Colombia.
Habitantes de calle del sector empezaron a comentar:
"Yo comí esos sándwiches durante 4 años. No sabía quién los dejaba. Me salvaron muchas noches."
"Esos sándwiches fueron lo único que comí algunos días. Quien fuera, gracias."
Un hombre comentó: "Yo era habitante de calle en Manrique. Comí esos sándwiches en 2018. Hoy tengo casa y trabajo. Tal vez no estaría aquí sin ellos."
Lucía leyó todos los comentarios.
"Mi papá nunca supo que ayudó a alguien. Murió pensando que tal vez era inútil. Que tal vez nadie los comía."
Carolina organizó algo.
Un mes después de que la historia se hiciera viral, en la esquina de Manrique, a las 3am, se reunieron 43 personas.
Todos habían comido los sándwiches de Hernán en algún momento.
Trajeron flores. Velas. Una foto de Hernán que Lucía les dio.
Hicieron un minuto de silencio a las 3am. La hora exacta.
Lucía estaba ahí. Llorando.
"Mi papá hacía esto por mi hermano. Porque no pudo salvarlo. Pero sin saberlo, ayudó a 43 personas que hoy están aquí."
Uno de los 43, un hombre de 35 años llamado Rodrigo, dijo:
"Yo estuve en la calle 7 años. Esos sándwiches me mantuvieron vivo literalmente. No sé cuántas veces pensé en rendirme. Pero sabía que a las 3am había comida. Eso me daba una razón para llegar a las 3am. Hoy llevo 2 años limpio. Trabajo. Tengo un cuarto. Existo porque ese señor no dejó de hacer sándwiches."
La comunidad decidió continuar el legado.
Crearon un grupo de WhatsApp. "Los Sándwiches de Hernán."
47 personas se turnaron. Cada una hace sándwiches una noche al mes.
Los dejan en la misma esquina. A las 3am.
Han pasado 2 años desde que Hernán murió.
Los sándwiches nunca han dejado de aparecer.
Pero hay algo más.
En la esquina donde Hernán los dejaba, los vecinos pusieron una pequeña placa en el poste:
"Aquí, durante 6 años, un padre dejó 17,520 sándwiches para hijos que no eran suyos. Porque no pudo salvar al suyo. Hernán, tu hijo está orgulloso."
Lucía visita la esquina cada mes.
Siempre a las 3am.
"Para ver si los sándwiches siguen apareciendo. Porque si aparecen, significa que lo que mi papá empezó no murió con él."
Y siempre aparecen.
¿Qué harías todas las noches durante 6 años para honrar a alguien que no pudiste salvar?
Estos fueron los 25 invitados que tuvo el show de @JBALVIN con duración de 7 horas en el Atanasio Girardot de Medellín! ¿El mejor concierto de reguetón del año?