Llegamos recién a Colombia, en avión de la Fuerza Aérea israelí.
No hay cosa que deseemos más que estar acá intentando aportar.
No podemos reparar todo el mundo, pero sí podemos intentar reparar la parte del mundo que hoy está delante de nosotros.
No se nos exige resolver todo el sufrimiento humano. Se nos exige no permanecer indiferentes ante aquello donde sí podemos ayudar.