Hablan de Teatinos, OTRA MENTIRA.
¡Proponen frente a Los Asperones!
REFERENCIAS:
📍 La nueva 🏟️ quedaría a 2'5km de la facultad de Derecho.
📍 La Rosaleda está a 2km de la Alameda, donde llegan casi todas las líneas de la EMT y hay metro. Con acceso peatonal de muchos barrios.
@SER_Malaga Para qué queremos mas de 43.000? Para que llenemos 20.000 en vacas flacas (y gracias)? 43.000 ya es como el Pizjuan y más grande que el de la Real, y casi como Mestalla!
Dejad de fliparos
Los vecinos del barrio de La Luz han querido despedir así a David Larrubia antes de irse a la concentración con el @MalagaCF para jugar la final contra el Almería por un ascenso a la Liga.
🇨🇳🇮🇱 Menudo rapapolvo chino a Israel.
En el 12º Foro de Xiangshan de Pekín se produjo un inusual y tenso enfrentamiento público que rompió con la norma diplomática habitual de tales actos.
La discusión enfrentó a Yan Xuetong, decano del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad de Tsinghua y una eminencia acad��mica, con el militar israelí Elad Shoshan.
El intercambio se caldeó rápidamente cuando Shoshan defendió la postura de su país, argumentando que Israel protege a los civiles en Gaza y que la guerra terminaría si Hamás liberaba a los rehenes. Yan Xuetong replicó con una contundencia poco habitual en un foro chino de alto nivel. Refiriéndose a las víctimas civiles, el académico le espetó: "¡Habéis matado a más de 70.000 civiles!... Los hechos no los decidís vosotros... No los decide vuestro gobierno. Vuestro gobierno no tiene legitimidad ni derecho a decidir o defender qué es un hecho". Acto seguido, desmontó la narrativa israelí sobre la condición para acabar el conflicto, declarando: "¡No, este tipo de propaganda hay demasiada! ¡Nadie se la cree! ¡Demasiada! ¡Demasiada! ¡Nadie se la cree, excepto unos pocos israelíes".
Este choque directo es significativo porque marca un punto de inflexión en la retórica china pública sobre el conflicto, pasando de un llamado genérico a la paz a una condena frontal y apasionada de las acciones de Israel y un rechazo absoluto de su narrativa oficial, reflejando así la profunda división global que ha generado la guerra.