me fuerzo un montón para querer cosas o por lo menos aceptar que no quiero nada pero la vida sigue pasando y hay que seguir y a lo mejor un día si quiero y hasta me emocione
Que en Lima Perú exista un parque donde los gatitos pueden existir en libertad, jugando, oliendo flores y siendo acariciados me regresó un poquito la fe en la humanidat