Como psiquiatra, nunca voy a olvidar a una paciente con DEPRESIÓN MAYOR, que llegó con los dientes llenos de sarro y caries, úlceras y muchas lesiones en piel, ya que la depresión no le permitía ni levantarse de la cama a asearse. Me decía "Dr, no puedo, le juro que no puedo"
Masi era el sueño de todo hombre, todos querían "una masi" hasta que dejó de ser "la novia de" y le perdisteis el respeto, porque nunca os ha gustado ella, os gustaba lo que suponía, su posición al estar con quien sí respetais.
No nos veis como personas, sólo como complementos.