-Sin coñas, le tocó comerse el marrón a mitad de temporada de unos retrasados mentales que le hicieron la cama al entrenador anterior porque les aburría ver videos en los entrenamientos.
-Tuvo que lidiar con la pelea de egos de los jugadores más sobrevalorados del mundo.
-Media plantilla lesionada.
-Aun así peleo las semis de champions hasta que el árbitro quiso.
Me hubiera gustado verlo en un Madrid semidecente, estoy seguro que hubiera tenido muchas bocas que callar.
Leyendo ayer a algunas cuentas pro Hamás justificar y minimizar la barbarie del 7-O, recuerdo la visita que Eisenhower hizo en 1945 al campo de concentración de Ohrdruf.
Le dijo a los cámaras del ejército que le acompañaban "Filmad todo lo que podáis, porque seguro que en el futuro vendrán algunos hijos de puta a decir que esto nunca ocurrió".
Los socialistas tiene una inclinación enfermiza a embellecer la pobreza. Con espíritu pseudofranciscano allí donde hay escasez, encuentran virtud; donde hay carencia, descubren dignidad; donde hay sufrimientos, imaginan pureza. Su oración Ad perniciem nostram no la entonan por compasión hacia los desfavorecidos, sino porque necesitan transformar en relato heroico lo que en realidad es el resultado previsible de sus políticas. Es el viejo truco del totalitarismo de izquierdas: moldear la mirada del observador para que la penuria observada deje de parecer un fracaso y se convierta en virtud redentora.
De este modo, el socialismo logra desplazar el debate de los hechos a las emociones. No importa si la nevera está vacía, porque se nos convence de que la austeridad nos libera de los males del consumismo. No importa si el empleo es precario, porque se nos dice que así vivimos “con menos estrés” y “más tiempo para lo esencial”. La pobreza se convierte en símbolo de autenticidad, y la renuncia a prosperar en muestra de compromiso con causas más elevadas que la mera supervivencia.
El problema de fondo es que este mecanismo niega la naturaleza humana. El hombre aspira, de manera natural, a mejorar su condición, a legar a sus hijos un futuro más próspero que su presente. Esa pulsión de progreso es lo que ha levantado civilizaciones. Pero el socialismo, incapaz de gestionar esa energía creadora, decide demonizarla: nos repite que aspirar a más es materialismo burgués, que querer prosperar es una forma de egoísmo. Y así, mientras el ciudadano aprende a justificar su propia escasez, el poder político acumula privilegios y se reviste de un aura moral casi mística.
El socialismo no gobierna con datos ni con resultados, sino con ficciones. No necesita resolver problemas, sino narrarlos de modo que el fracaso parezca virtud y la frustración nuestro destino manifiesto. Su fuerza está en el mito, en ese maniqueísmo que divide el mundo entre víctimas y opresores, entre pobres virtuosos y ricos culpables. El éxito individual se presenta como sospechoso; la penuria colectiva, como prueba de pureza.
Romantizar la pobreza es, en definitiva, un modo de domesticar a la sociedad. Mientras nos enseñan a contemplar la estrechez como si fuese grandeza, quienes dictan el relato se reservan para sí las comodidades que niegan a los demás. La austeridad es solo para el pueblo; la abundancia, para los nuevos sacerdotes del poder.
Hay que aplaudir a este profesor hasta que nos sangren las manos!!! Le financiaría un monumento y no estoy de broma. Que este hombre hable así de los españoles y los Pablo iglesias, Irene Montero, Rufianito o Yolanda Díaz que viven de nuestros impuestos hablen tan mal es para expulsarlos de España y que se vayan a parasitar a Cuba o Venezuela ya que les “gusta” tanto su régimen. Gracias por el vídeo: los.que.amamos.espana
Me llega este vídeo por ahí y estoy completamente de acuerdo con lo que dice.
Lo que está pasando en España es un proceso sin pausa y, ahora, acelerado hacia la servidumbre.
La paradoja del Socialismo.
— El Socialismo necesita que existan los pobres.
— Prometen ayudarlos.
— Pero si realmente los ayudan, dejarían de ser pobres.
— Y sin pobres, no se necesita Socialismo.
Estamos traspasando límites peligrosos, estas acusaciones del Gobierno, a sabiendas de que son falsas, demuestran que nuestra democracia o lo que queda de ella está en manos de unos perturbados.
Lo del cobre ha servido para tapar lo del apagón, que sirvió para tapar la imputación del hermano, que sirvió para tapar lo de la mujer, que a su vez tapó lo de Ábalos, que sirvió para tapar lo del Tito Berni...
Ayer en la Sexta un tal Miquel Jiménez, portavoz de un sindicato okupa de Málaga despotricó contra los millones de viviendas sociales que hizo Franco porque a los 50 años hay que hacer reformas de mantenimiento: “un regalo envenenado”. ¿De dónde sacan a estos especímenes?
Había una vez un país donde los investigados perseguían a los jueces, los sindicatos se manifestaban contra la oposición y los periodistas se quejaban de la libertad de expresión. ¿Os suena?
El gobierno te quería meter en la ley ómnibus más beneficios a los okupas, más impuestos, transferir un edificio a un socio de gobierno y más intervencionismo en energía.
Esconder eso detrás de las pensiones y las ayudas por la DANA es despreciable y obsceno.
Yo era de los que antes me reía de este tipo de comparaciones:
“Llamo a profundizar hoy mas que nunca la revolución judicial de Venezuela para que la justicia llegue al hombre de a pie (…) Justicia pide nuestro pueblo”