A raíz de mis escritos en contra de las cajas de compensación, muchas personas me han pedido entrar en la discusión sobre Comfama.
Al respecto, les digo:
1. No conozco a los concejales que están criticando a Comfama, ni conozco personalmente a su director.
2. En insultos personales no entro. No es mi estilo.
3. Mis críticas a las cajas de compensación no son contra Comfama en particular. Son críticas al modelo en general:
- Cobran de manera obligatoria.
- Ese cobro obligatorio nos lo presentan como un valor o un beneficio.
- Deciden ellos cómo deben utilizarse esos recursos que no les pertenecen.
Y ahora sí, directamente al gerente de Comfama y lo que dijo:
Hablan de solidaridad. El problema es que la verdadera solidaridad es siempre voluntaria. Cuando es obligatoria, ya no es solidaridad: es un impuesto.
En el sentido moral y económico, las cajas de compensación son la DIAN.