La Superliga es ese niño mimado que entra en el patio del colegio con el balón oficial recién comprado y dice: “el balón es mío y juega quien yo quiero”.
En un mercado lleno de futbolistas sobrepreciados, hay casos opuestos como Dybala. Algo se nos escapa en el día a día de este jugador para que, con el talento diferencial que tiene, los grandes clubes no se pegaran por él en cuanto la Juventus lo puso en la rampa de salida.
Expulsión por una acción fortuita.... en la vida haría intencionadamente una entrada así a un compañero. ¡Totalmente involuntaria!🤷🏻♂🤷🏻♂🤷🏻♂🤷🏻���🤷🏻♂