La vida me recordo que esa persona con el tiempo volvería y haría todo lo que juro que nunca y a mí me demostró que perdí ese toque de disfrutar las cosas tan simple y especiales de la vida, lo bueno es que aún no era tan tarde...
Gracias a Dios yo soy el mismo, con amigos y sin amigos, con familia y sin familia, que tan mal corazón tiene las personas que hablan mal de todo el mundo y vuelven a hablarse y demás, líbrame señor.
Y me encontré de nuevo allí, en el mismo lugar solitario y silencioso Pero la única diferencia es que ya no estaba esperando a nadie, porque al final nadie vendría...
Siempre espere que fuera diferente Pero la vida no es como uno la quiere si no como le toca.
Gracias a Dios y a la vida por ya no sentirme mal si alguien se baja del barco, al fin y al cabo nadie le va a dar la importancia y el valor que le doy yo.