Me declaro agotada. De la urgencia, de lo rápido, del drama, de lo digital, del exceso de información, de la hipercomunicación, de los datos inútiles, de la drogodepencia emocional, de lo superficial, de la infantilización de todo, de la hipertrofia del ego, de la impaciencia.
Hay un micromundo en donde a los 18 terminas el colegio, no laburas hasta recibirte a los 23 y clavas maestría. Es idílico, ojalá todos pudieran. El 95% de la población, no. Estudias cuando podes y trabajas 8hs de lo que no te gusta. Por eso hay meritocracias y “meritocracias”.
Y recuerden siempre:
1. El amor no mata
2. Los femicidas y los abusadores NO son enfermos mentales.
Cualquier profesional de la psicología/psiquiatría que les diga lo contrario debería revisar su marco teórico.
Antes, los femicidios entraban en la categoría de “crimen pasional”. Eso perpetuaba la idea de que nos mataban por amor. Por eso es importante hablar de FEMICIDO, nos matan porque creen que somos suyas. Y si no lo somos, no podemos ser de nadie más.
Justicia por Catalina.