Ayer, por primera vez, NO tomé la iniciativa de escribirle y desearle una feliz navidad a las personas que considero “especiales” en mi vida y me topé con la gran decepción de que “si no les escribo, no me escriben”
Lamento que pienses que somos enemigas, no te ofendas pero no te veo como competencia, respetuosamente nunca podrás ser como yo e irrespetuosamente yo nunca quisiera ser como vos.