Reflexión de comienzos de semana
Si algo podemos aprender de nuestra propia experiencia histórica y de la ajena, es que el declive de una nación suele tener un punto de partida, difícilmente localizable en el tiempo. Y eso hace en extremo difícil frenar la decadencia.
Pasa a menudo cuando las sociedades abandonan la custodia de lo esencial, porque esa amnesia hace olvidar el justo lugar y el momento en que, tradiciones y valores se van sin que nos percatemos de ello.
Cuando el fervor patriótico se impuso sobre la tiranía e iniciamos la construcción de un estado de derecho y respeto a las libertades ciudadanas, el ruido alrededor no permitió observar que con la destrucción de símbolos de la dictadura, con cada caída de una valla, letrero, busto o emblema del viejo régimen, echábamos a rodar, sin darnos cuenta, o tal vez por negligencia, valores propios de nuestra esencia. Cosas tan sencillas y de tan alto valor en el diario y duro trajinar, como la cortesía, el respeto a los mayores, el amor a los símbolos patrios, el cuidado de la naturaleza y la observancia de las reglas que hacen posible una armónica y respetuosa convivencia.
Y lo que es peor, nada hicimos y aún no hacemos para recuperar lo que haría de nosotros una mejor sociedad y un punto firme de partida hacia el futuro que aguarda por nosotros. Así lo vimos, impasible, como si nada importara, y hoy pagamos el precio. El descuido hizo que el proceso comenzara en nuestras escuelas, luego pasara al hogar y así perdimos el control de nuestras calles.
Al observar cómo el ideal colectivo convierte en virtual adoración de altares casi confesionales a figuras populares que a diario llenan las páginas de nuestros diarios y espacios de radio y televisión, tortura pensar que estemos en camino, como dijera el mariscal Petain de la Francia ocupada por los nazis, que “el espíritu del placer destruya lo que tanto cuesta construir con el espíritu del sacrificio”.
(Texto de mi columna diaria de hoy, lunes 6 de octubre de 2025, en el periódico @ElCaribeRD.)
Este mensaje de María Corina Machado elaborado con el mayor cuidado posible me hizo llorar
Es cierto el silencio ha Sido cómplice de lo que pasa en Venezuela
Esto debe llegarle a cada venezolano que vive fuera de Venezuela
Cuenta con todos nosotros Libertadora
@SandyLockward@GuerreroMiguelE@HRCC07 Hay también que tomar en cuenta la cantidad de turistas que visitan a diario la Isla Saona saliendo desde Bayahibe.
@COLIMDO Súper orgullosas de compartir la nacionalidad con mis Reinas del caribe! Gracias por poner en alto nuestra bandera tricolor! Dios las bendiga!
Quiero manifestar mi rechazo a que Canadá instale en RD una oficina para ayudar a la Policia de Haiti. Deben instalarse en Haití. Si tienen miedo, que lleven un perro prieto. Eso podría ser interpretado como intromisión dominicana en asuntos internos de Haití.