Te invitan a festejar y te dicen que esperes a los jugadores, pero cuando vas al Obelisco la policía te caga a palos. Otra vez reprimiendo. Hay que terminar con este Gobierno de mierda. Realmente no va más.
Y ahora me la voy a agarrar con la gente: una cosa es ir a recibir a los jugadores y otra es salir a romper los huevos por cualquier cosa. Parecemos Bangladesh.