Me enfermé, ando con fiebre y malestar, pero en medio de todo esto me he dado cuenta de lo consentida que soy: mis amigas que si necesito algo me lo mandan por Uber y mi novia me cuida. Qué lindo es sentirse querida.
Todos los días los extraño, pero los domingos pesa aun más. Voy a misa buscándolos, con esa parte de mí que todavía quisiera que mi mamá y mi papá siguieran vivos.
Se me había olvidado que aquí el coqueteo consiste en quedarse viéndote fijamente hasta que empieces a preguntarte si te conocen de algún lado, igual la verdad es raro.
Mi opinión funable: trabajar con algunas personas muy jóvenes puede ser innecesariamente complejo. Le pedí a una del trabajo en teletrabajo que respondiera los mensajes durante su jornada cuando le fuera posible. Me dijo que eso la hacía sentir ��presionada”.
Que a uno se le muera el papá es tan pero tan duro, que es lo que uso para superar cualquier otra cosa difícil que me pasa.
Supongo que la única cosa más dura que esa, es que se le muera a uno la mamá y obviamente, un hijo.