La serenidad se notaba en sus ojos, con esa dorada mirada que a su vez lucรญa tan apagada y sin energรญas, casi como si las palabras cayeran en oรญdos sordos ante su propia incredulidad.
โEso dices ahora...โ
Le dio un pinchazo en el pecho al oรญrle decirle eso, asรญ que lo soltรณ pero le tomo del rostro y lo giro para que la mirara de frente.
โยฟEn serio crees que me irรฉ? Entonces me conoces muy poco.โ
La voz era firme pero suave a la vez.
โNo es como si hiciera la diferencia si te quito o no... te vas a terminar yendo sola.โ
El tono deprimente parecรญa intensificarse conforme sus palabras raspaban a la audiciรณn interna, la seguridad parecรญa romperse con el crecimiento de sus hilos.