Treinta y seis remates tuvo Boca durante el partido. Sin embargo, la explicación de la derrota y eliminación ante Huracán en la Bombonera no está en el área rival sino en la propia: tres graves errores individuales que costaron tres goles. Demasiado.
El primero nació de una falta de comunicación entre Brey y Delgado. El arquero pensó que el volante abriría rápido para Weigandt. El volante pensó que el arquero se la dio porque tenía libertad para girar. Giró y perdió fácil con Blondel. ¿No vieron cómo presionaba la salida Huracán en esos primeros minutos? Unos segundos antes Paredes había bajado a recibir ese saque de arco y al ver el parado del Globo se fue de la zona…
El segundo error fue de Di Lollo, que venía teniendo un partido intachable hasta el alargue. Se comió los amagues de Bisanz, quien ante un toque que le mueve mínimamente la pierna derecha se tira y el Echavarría compra. Pero el 2 ni protestó (en otra muestra más de poca viveza del plantel ante situaciones límites), así que marche preso.
El tercer error, el más grosero de todos, volvió a ser de Di Lollo. Una mano con vibras de la de Adalberto Román, con una resultado menos grave -claro está- pero no por eso menos irresponsable.
Entre cagada y cagada, Boca acumuló méritos para dar vuelta el partido, sobre todo en el primer tiempo, en el que hizo figura a Galíndez, quien sacó: 1) un cabezazo de Merentiel a contrapierna, 2) un bombazo de Delgado (que levantó mucho tras el macanón); 3) un despeje de cabeza de Blondel que se le metía y fue guante, travesaño, cabeza y línea; 4) un remate cruzado de Ascacíbar; 5) otro remate cruzado, esta vez de Merentiel, tras gran ejecución de la pelota parada de Paredes, en la que sorprendió a todos con su pase por abajo a la Bestia, quien volvió a fallar en el control como desde hace buen tiempo.
A esas situaciones claras del 1T se le suma el tiro de Giménez desde el área chica salvado por una barrida de Carrizo, totalizando 6 chances muy netas para al menos empatarlo.
En el segundo tiempo, ya con Braida de 4 por el inefable Weigandt, Boca no pudo mantener la intensidad del primero y se fue quedando sin ideas tras el centro de Blanco al palo que Giménez no alcanzó a desviar. El ingreso cantado de Zeballos por la no tan cantada salida de Ascacíbar refrescó el ataque pero sin eficacia. Paredes alternó pases flotados inusualmente imprecisos con dagas por abajo desaprovechadas por sus compañeros. Y tras un par de chances del Changuito llegó el empate, de carambola (le pega en el hombro) y contrarreloj. Luego Giménez se comió el gol de la victoria. Al alargue.
Tras los penales (9ª vez que a Boca le cobran dos penas máximas en contra en 86 años de historia de la Bombonera, 3ª en 4 años), la plancha sin sanción de Costa que se hubiera sumado a la lista de expulsiones boludas y la plancha criminal de Eric Ramírez sobre Aranda (que siempre se muestra y va para adelante), quedaron 15 minutos de 11 contra 9 que solo alcanzaron para el descuento de Ángel Romero, que luego desde el vértice del área chica le erró a los 7,32 x 2,44 metros que mide el arco. Eliminados muy temprano de una liga que no es liga.
Tres de nueve partidos en el año ganó Boca en la Bombonera. Allí se jugará el semestre (y el año) en 10 y 17 días, ante Cruzeiro y Universidad Católica. Tarea para el predio: eliminar el error no forzado y practicar definición. A la suerte hay que ayudarla. Y ya no hay margen de error.
🇦🇷🧠 La confesión de Frank Kudelka sobre su paso por Huracán y la decisión tomada de no regresar para ser entrenador del Globo:
«Ya terminó mi etapa en el club. No hay una puerta abierta para volver en un futuro. Me dado tanta satisfacción dirigirlo… tres veces lo hice. Yo no soy hincha, pero me hice muy amigo de Huracán, los dirigentes son unas personas maravillosas. Y ahora decidimos no seguir el vínculo.
Yo soy muy programador de mi carrera y a veces hostil conmigo mismo. Yo siempre tuve la decisión de volver a Huracán, para sacarlo campeón. Esa era mi meta personal. Tuve dos opciones nítidas, fuimos a finales en dos campeonatos y no lo pude lograr. Entonces me quedo con la satisfacción de haberlo intentado y de que esta gente me haya dado al posibilidad de hacerlo.
Siempre me han llamado porque estaban peleando el descenso, pero mi meta siempre fue salir campeón. Y no lo pude lograr. Hay veces que en la vida decís: “he salido campeón en otros lados, pero en este lugar no lo puedo lograr”. Entonces ya está, no lo voy a volver a intentar»
[@TyCSports]
Hoy me tocó representar a mi querido club en la @LigaAFA, donde no solo recibí el apoyo incondicional de todos los clubes frente al desafío internacional q @clublanus enfrenta el sábado, si no q también cerramos con un fuerte aplauso la entrega del título a @RosarioCentral
#Huracán "¿Sabés los puntos que faltan? Esto no termina mañana. Yo también miré la tabla y me rompe los huevos no estar entre los primeros 4, pero hay muchos puntos en juego y nosotros tenemos muchas ganas. Más difícil está, más ganas tenemos. Es impresionante con las ganas que entrenamos y las ganas que tenemos de ganar los partidos".
"No se están dando los goles, bueno no pasa nada. Ahora vamos a ir el Domingo y vamos a tratar de hacer lo mejor posible. Es todos juntos, acá no se salva nadie".
Matko Miljevic en #SoyQuemeroTV
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Lo que me dejó el partido: Abel tiene que pedirle disculpas a la gente por hacer unos de los peores mercados de pases de la última década. Giménez no puede volver a ponerse más la camiseta del club. Rescisión de contrato. Sin vueltas.
Huracán, con 10, jugó mejor que San Lorenzo con 11. Huracán logró defenderse de la mejor forma y tapar todos los agujeros para que no le puedan convertir ningún gol. Hasta la expulsión, Huracán lo controlaba, y después no sufrió, nunca estuvo cerca el gol rival.