Tzunami: Del abandono al heroísmo de cuatro patas 🐾🇻🇪
Nació y creció en Venezuela, pero el destino lo sacó de su tierra cuando aún era un cachorro vulnerable. Maltratado y desnutrido, Tzunami fue rescatado por la Asociación Pro Defensa de los Animales (Aproa). Nadie imaginaba entonces que ese perrito frágil se convertiría en uno de los héroes caninos más importantes del país.
Con el tiempo, llegó a manos de Jorge Beens, fundador del K-Sar Ecid, quien vio en él algo especial. Border Collie inteligente, obediente y con un olfato extraordinario, Tzunami fue entrenado con dedicación para convertirse en perro de búsqueda y rescate. Juntos formaron un binomio inseparable que no solo trabajaría en Venezuela, sino que cruzaría fronteras para salvar vidas.
En febrero de 2023, Tzunami y Jorge viajaron a Turquía tras el devastador terremoto. Entre los escombros helados, el perro marcó con precisión los puntos donde había personas con vida. Su trabajo fue clave para varios rescates y lo convirtió en un héroe internacional. Meses después, repitió hazañas en desastres locales como los de Las Tejerías y El Castaño, en Aragua.
Tzunami regresó a su tierra natal. En San Bernardino, Caracas, entre los escombros del edificio Residencias Rita, su olfato volvió a ser la esperanza de muchos. Marcó la ubicación exacta de un adulto mayor atrapado bajo toneladas de concreto. Gracias a él, el equipo de rescate pudo extraerlo con vida tras horas de intenso trabajo.
Hoy, Tzunami está en lo que parece ser su última misión antes del retiro.
Coincidió que estuviera en casa justo cuando Venezuela más lo necesitaba. De cachorro abandonado a héroe que ha salvado vidas dentro y fuera del país, su historia nos recuerda que el amor, el entrenamiento y la entrega pueden transformar cualquier vida… incluso la de un perro.
Gracias, Tzunami. Por cada vida que salvaste y por recordarnos que los verdaderos héroes a veces caminan en cuatro patas. 🐶❤️
VENEZUELA🇻🇪ESTADO FALCÓN
PENÍNSULA de PARAGUANÁ
DOS2️⃣ANCIANOS se quedaron sin
ELECTRODOMÉSTICOS
luego que un cable de alta tensión⚡️cayó sobre su humilde apartamento y también quemó los CABLES de la VIVIENDA por lo que quedarán a
OSCURAS.
CORPOELEC
dice que
NO
HAY DINERO💵PARA REPARAR LOS DAÑOS
24 años presos. Sin apellidos de alcurnia ni valor de canje para Washington. Por eso nadie nombra a Erasmo Bolívar, Héctor Rovaín y Luis Molina. Mientras los "VIP" negocian, ellos se pudren en el olvido. Esa es la celda más cruel. #LibertadParaLosPM#JusticiaOlvidada
A @PerkinsRocha no lo tienen preso por un delito.
Lo tienen preso por no haberse sometido nunca al poder.
Le cobran cuando fue magistrado de la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo y dictó sentencias estableciendo que los médicos cubanos no podían ejercer en Venezuela sin revalidar sus títulos ni sin la aprobación del Colegio de Médicos, como exige la ley.
Le cobran haber defendido el orden jurídico frente a la penetración política del régimen cubano en Venezuela.
Y ahora le cobran también sus palabras del 28 de julio, cuando dijo que la verdad se defendería incluso hasta con la vida.
Para el régimen eso es “terrorismo”, “conspiración” y “odio”.
Pero todos sabemos la verdad: su verdadero “delito” ha sido defender la ley, la verdad y la democracia.
En la Venezuela de hoy decir la verdad es peligroso porque desnuda la mentira del poder.
Genesis necesita con carácter de urgencia una resonancia magnética cuyo costo es de $800.
Su mami y nosotros les agradecemos a todos de antemano por colaborar para que lo logremos lo más pronto posible.
Ella tiene un tumor de células gigantes.. Abro hilo 👇🏻
El señor Ismael Cordero, de 70 años, no es un criminal; es un conuquero que ha dedicado su vida a sembrar plátanos y yuca para alimentar a su comunidad. Hoy, se encuentra detenido en la GN de Barinas bajo acusaciones de terrorismo que contrastan cruelmente con su realidad. Padece cáncer de próstata y su salud se deteriora cada minuto tras las rejas. Exigimos una medida humanitaria inmediata. ¡Sembrar la tierra no es un delito!
En medio del dolor por la muerte de la niña Salomé Castaño, surge un verdadero héroe venezolano: Melvin Alexander Azisa López, indígena del pueblo Yekuana, quien arriesgó su vida al descender casi 30 metros en las profundidades del río Cataniapo para rescatar su cuerpo.
Hoy este valiente rescatista lucha por su salud tras exponerse a aguas contaminadas durante la inmersión. Su acto de humanidad y valentía merece el respeto y la gratitud de todos.
Oraciones por la recuperación de este héroe sin capa. Venezuela necesita hombres así
Olía a diésel antes de que sonara el despertador.
A lejía.
A madrugada.
Crecí sabiendo distinguir el sonido exacto del camión cuando doblaba la esquina. Sabía cuánto tardaba mi madre en ponerse los guantes. Sabía que volvía cansada, pero recta.
En el barrio dejó de ser Laura.
Se convirtió en “la señora de la basura”.
En el colegio, yo heredé el título.
“Ahí va el hijo de la basurera.”
Se tapaban la nariz cuando pasaba.
Nadie quería sentarse a mi lado.
Aprendí a no reaccionar. A no llevarme el olor conmigo, aunque no estuviera allí. Aprendí a fingir que tenía amigos para que mi madre no sintiera que su esfuerzo no bastaba.
Ella había sido estudiante de enfermería. Tenía otro plan. Otra vida más cómoda. Pero cuando mi padre se cayó en una obra y todo se vino abajo, cambió los apuntes por turnos imposibles y el uniforme blanco por un chaleco reflectante.
Nunca la escuché quejarse.
Solo decía: “Es trabajo. Y el trabajo dignifica.”
Yo no respondía. Pero miraba sus manos. Siempre ásperas. Siempre firmes.
Llegó la graduación y todos ensayaban discursos sobre sueños, futuro, éxito. Yo no ensayé nada. No necesitaba palabras bonitas. Necesitaba justicia.
Cuando dijeron mi nombre, caminé hasta el centro del salón. No miré a mis compañeros. Busqué a mi madre entre el público. Estaba sentada recta, como si aún llevara el uniforme.
Tomé el micrófono y dije:
—Mi madre lleva años recogiendo lo que otros tiran. Hoy estoy aquí para devolver algo que muchos también desecharon: respeto.
No levanté la voz. No añadí nada más.
El silencio no fue incómodo. Fue necesario.
No era una venganza. No era un ajuste de cuentas. Era un reconocimiento.
Porque el verdadero sacrificio no hace ruido. Se levanta antes que todos, vuelve más cansado que nadie y aun así sonríe como si nada faltara.
Mi madre no me dio lujos.
Me dio ejemplo.
Y eso, aunque nadie lo vea, vale más que cualquier aplauso.
EXIJO CÍVICAMENTE y a quien competa, el derecho de todos los Jubilados y Pensionados a recibir una pensión digna en Venezuela 🇻🇪
No sé a quién más arrobar
@SecRubio@POTUS@usembassyve@M_S_Billingslea
Si apoyas esta campaña, dale RT y arroba (etiqueta) a quien creas que puede ayudar...
El envío de 75 toneladas de café larense a USA abre camino a un gran tratado comercial entre Venezuela y Estados Unidos...También preparan el envío de plátanos, harina de maíz, rones, camarones y otros productos, además de petróleo y gas. Todos pagados a buen precio en dólares.
El testimonio de Rosa Virginia González Arismendi, ex presa política, estremece hasta los huesos.
Describe sin rodeos el horror dentro de esas celdas: tortura, humillación y destrucción humana.
Yo la defendí. Conozco su historia. Y sé que lo que relata es real.
Escuchen el video completo.
Para que no quede duda: estos criminales no merecen impunidad merecen ser llevados ante la JUSTICIA.
@usembassyve@POTUS@MaElviraSalazar
La gente q pone cornetas en el porche d su casa apuntando hacia la calle o afuera de la casa en la acera para “escuchar música” donde quienes la están escuchando son los vecinos, tienen algún retardo mental?
Quién les dijo q sus vecinos quieren escuchar su música de porquería?
La paz de vivir: Una carta de Navidad por la libertad, la justicia y el reencuentro
Hoy, mientras las luces de Navidad intentan abrirse paso en los hogares de Venezuela, nuestro hogar está incompleto. La sombra de una celda injusta se proyecta sobre nuestra mesa, pero no logra apagar mi voz. Escribo estas líneas no solo como la esposa de Enrique Márquez, sino como una mujer venezolana cuya voz se suma al cansancio profundo de millones que, como yo, anhelan algo tan sencillo y a la vez tan sagrado: la paz de vivir.
Nuestra Venezuela ha quedado atrapada en una confrontación que nos ha robado demasiado. Durante años, el poder se ha usado como un muro para dividir, cuando debió ser un puente para encontrarnos. Duele que la política, nacida para servir, se haya desviado hasta convertirse, en ocasiones, en instrumento de persecución y castigo. Pero el poder que se usa para silenciar no engrandece a nadie; solo degrada a quien lo ejerce.
Escuchar a un país exhausto del conflicto no es signo de debilidad: es un acto de coraje y humanidad. Los venezolanos no pedimos imposibles. Pedimos vivir con dignidad. Pedimos, simplemente vivir. Pedimos que el respeto y el entendimiento dejen de ser consignas repetidas y se conviertan, por fin, en una experiencia cotidiana.
La libertad de Enrique, como la de tantos hombres y mujeres hoy tras las rejas por sus ideas o por su compromiso político, no debería ser una ficha de negociación, sino un punto de partida para el reencuentro nacional. En medio de tanto dolor, la liberación de los presos políticos sería el primer gesto sincero hacia una paz que no se decreta ni se impone, sino que se construye con voluntad, con justicia y con verdad.
No puede haber Navidad plena mientras una silla esté vacía en la mesa por razones de conciencia. A pesar de la tristeza, hoy elijo hablar desde la esperanza. Esta tierra está llena de venezolanos de bien, en cada barrio, en cada pueblo, dentro y fuera del país. Somos una nación herida, sí, pero también profundamente buena. Estoy convencida de que lo mejor de nosotros siempre terminará imponiéndose, porque esa es nuestra esencia como pueblo.
A todas las familias venezolanas; a las que hoy tienen la dicha de abrazarse y a las que, como la mía, esperan con fe ese abrazo libre que la injusticia ha postergado: Feliz Navidad. Que el espíritu de esta fecha nos devuelva la sensibilidad para sentir el dolor ajeno como propio y la valentía para caminar hacia el reencuentro.
Por la libertad.
Por la justicia.
Por la vida.
Feliz Navidad para todos.
Para absolutamente todos.
Sonia Lugo de Márquez.