Una joven emprendedora denunció entre lágrimas el calvario que padece desde hace dos meses tras haber sido víctima de un asalto físico donde le despojaron de sus tarjetas de crédito y débito, acumulando consumos fraudulentos por una suma que supuestamente supera los 308,000 pesos.
La afectada explicó que, debido a que el robo se ejecutó con los plásticos en físico, las entidades bancarias supuestamente asumieron el caso a su manera y no como un asalto, lo que ha colocado su negocio —el cual levantó desde cero— en un inminente riesgo de embargo. Manifestó además que, a pesar de haber entregado a las autoridades correspondientes videos, fotos, nombres, direcciones e incluso una orden de arresto contra los sospechosos, no ha recibido ninguna respuesta.
Ante la desesperante situación y la supuesta inacción judicial que atenta contra su sustento, la denunciante hizo un vehemente llamado a la ciudadanía y a los medios de comunicación para que compartan su caso y etiqueten a las autoridades competentes, exigiendo que se haga justicia y se proceda con la detención inmediata de las personas que arruinaron su estabilidad financiera.