Que cierta es la frase “ninguna mujer te va odiar tanto, como la que tuvo el mismo hombre, pero no le dieron el mismo lugar y el mismo trato que le dan a una”��
Yo tuve que morir un par de veces para aprender a valorar la vida, y cuando hablo de morir no hablo de dejar de existir. Hay situaciones que matan tu espíritu y mueres, aunque estés respirando.