Al final del día sólo soy yo en mi cuarto hablando con Dios y pidiéndole que por favor todo me salga bien, que me dé fuerzas para seguir, que me mejore mi vida y me ayude con todo lo que no le cuento a nadie y sólo él sabe.
Puedes perder dinero, personas, oportunidades, equivocarte, caer y tener que empezar de cero… pero hay algo que nunca deberías perder: tu esencia.
Mi esencia es lo que soy y lo que soy no se puede olvidar
Acostúmbrate a ti, a no depender de nadie, a no dar explicaciones, a escuchar tu música favorita, a salir con tus amigos, a quedarte en casa porque no tienes ganas de salir. Acostúmbrate a ti, a tus cosas, a tu vida, a la soledad y sobre todo, a no esperar nada de nadie.