Aquel que no sabe estar consigo mismo, no puede estar con nadie más. A mayor sol-edad, mayor capacidad de amar: irradia tu Ser desde su centro profundo, desde el magnífico esplendor de tu soledad.
Cada experiencia genuinamente amorosa transforma nuestro ser. Se es uno antes y otro después. Nosotros creamos el amor y el amor nos recrea. Es la suprema fuerza creativa del universo.