Recepcionista: «Señora, su cuenta es de 640 euros.»
Yo: «¿Mi cuenta? Solo vine a cortarme el pelo y hacerme las uñas.»
La recepcionista giró la pantalla hacia mí.
Había cargos por cinco peinados, cuatro maquillajes, tres manicuras y dos botellas de cava.
Yo: «Me habéis puesto la cuenta de otra persona.»
Recepcionista: «Me temo que la reserva está hecha a su nombre.»
Revisé el recibo. Mi nombre completo aparecía arriba.
Nunca había reservado nada para un grupo.
Pedí hablar con la encargada, que salió del fondo con cara de no entender nada.
Encargada: «Esta mañana tenemos una preparación de boda para seis mujeres. La reserva se hizo por internet y figura con su nombre y un teléfono.»
Yo: «Bueno, yo no formo parte de ninguna boda.»
Revisó el ordenador.
Encargada: «Aquí también pone que la persona que hizo la reserva pagaría todo al terminar.»
Yo: «Entonces habrá que encontrar a esa persona. Yo no voy a pagar servicios que no he pedido.»
La encargada le pidió a una empleada que le enseñara dónde estaba el grupo.
Seguían allí, haciéndose fotos frente a los espejos y terminando de maquillarse.
Fui hacia ellas con la encargada.
Yo: «Perdonad. ¿Quién hizo esta reserva?»
Una mujer con una bata blanca levantó la mano.
Mujer: «Yo. ¿Pasa algo?»
Le enseñé el recibo.
Yo: «¿Por qué aparece mi nombre en vuestra cuenta?»
Me miró de arriba abajo y sonrió.
Mujer: «Ah, eres tú. La chica del grupo de WhatsApp.»
No tenía ni idea de qué me estaba hablando.
Sacó el móvil y me enseñó una conversación.
Mi nombre y mi foto aparecían arriba de un chat que yo nunca había visto.
Y debajo había un mensaje que me revolvió el estómago.
La diferencia entre limpiarte el culo DE ATRÁS HACIA DELANTE y DE DELANTE HACIA ATRÁS que casi nadie se ha parado a pensar:
🔴 DE ATRÁS HACIA DELANTE
• Es el gesto que mucha gente hace por pura costumbre, sobre todo quien se limpia pasando la mano por delante. • Arrastra restos de heces hacia la zona genital. • En mujeres acerca bacterias intestinales como la E. coli a la uretra, que está a pocos centímetros. • En hombres el riesgo es menor, pero acabas ensuciando periné y testículos.
🔵 DE DELANTE HACIA ATRÁS ↓
El mensaje decía: «Poned todos los servicios a mi cuenta. Yo os invito a la preparación completa de la boda.»
Alguien había creado un perfil con mi foto y mi nombre, y llevaba semanas escribiendo con aquellas mujeres como si fuera yo.
Les expliqué que aquella cuenta no era mía.
La mujer de la bata dejó de sonreír.
Mujer: «Espera. ¿Estás diciendo que la persona que prometió pagar todo esto no eres tú?»
Yo: «Exacto.»
Miró a sus amigas.
Mujer: «Entonces, ¿con quién llevamos hablando casi tres semanas?»
Nadie respondió.
La encargada me pidió mi número para compararlo con el de la reserva. Cuando lo hizo, descubrió que no coincidían.
La novia llamó inmediatamente al número del perfil.
Estaba apagado.
Se sentó en una de las sillas, completamente avergonzada.
Mujer: «Invité a todas porque esa persona dijo que era amiga de una prima mía y que quería hacernos el regalo. Pensé que mi prima le había dado mi número.»
Me dio pena, pero seguía sin tener ninguna intención de pagar aquella cuenta.
La encargada revisó los mensajes de la reserva y eliminó cualquier cargo que pudiera haberse asociado por error a mi ficha.
Entonces, la novia se levantó.
Mujer: «Lo siento mucho. Pagaré lo de mis amigas. Debería haber comprobado quién era antes de organizar todo esto.»
Sus amigas empezaron a hacer Bizum entre ellas y el ambiente cambió por completo.
Mientras me secaban el pelo, la novia se acercó.
Mujer: «¿Puedo preguntarte una cosa?»
Yo: «Claro.»
Mujer: «¿Te quedarías a tomar una copa de cava con nosotras? Ya está pagado y, sinceramente, después de esto necesito brindar con alguien que no sea un perfil falso.»
Me reí.
Yo: «Una copa. Pero mi corte y mis uñas los pago yo.»
Ella sonrió.
Al final estuvimos hablando casi una hora.
Un mes después me escribió para contarme que el perfil falso había intentado reservar otros dos salones con nombres robados de redes sociales.
Nunca supieron quién estaba detrás.
Pero desde entonces, cuando alguien que no conozco me añade a un grupo y ofrece pagar algo, compruebo primero quién es.
Le dejé mi casa de la playa a un amigo por acudir a una boda. El lunes no devolvió las llaves. El miercoles un vecino me escribió: «¿Hay gente en tu casa?». Era su hermana con el novio. Llamé al conserje para que los diera mi telefono, me llamaron y les pedí que se marcharan. Diez minutos después él me llamó...