Este es Theo. Es un poderoso rottweiler al que le están cortando las uñas, como de costumbre. La peluquera apenas le corta una uña y él lanza el aullido más desgarrador que jamás hayas oído. «¡Era solo una uña! ¡Apenas la he tocado!», dice ella riendo. Un drama digno de un Óscar.