@rafaelludena31@RevistaMigala buen video, gracias por compartir. Sin embargo, unicamente es eficiente bajo las reglas del sistema que "nosotros" mismos construimos; no significa ser realmente eficiente.
Cómo convierto mis juegos de PC en físico.
Pura preservación.
ACLARACIÓN: No promuevo ni quiero animar a nadie a piratear. Si descargas algo sin DRM en internet es porque lo has pagado oficial y legalmente ✌🏻
Quedan 10 días para acabar el split.
Voy a jugar 12 horas al día al lol y voy a intentar subir a Master en EU.
Apuesto 5000€ a que subo, y si pierdo los repartiré en directo con toda la gente que haga RT a este tweet.
Si eres de LATAM te pago un 20% más.
10 winners. Abro.
“Nyt”
🔴 El New York Times acaba de publicar el relato más devastador sobre Trump desde el inicio de la guerra. Y es una bomba.
Jonathan Swan y Maggie Haberman, dos periodistas de la Casa Blanca, revelan cómo Trump tomó la decisión de entrar en guerra contra Irán. Lo que describen es exactamente lo que analizo en *El Titiritero de la Casa Blanca*.
Aquí están los hechos.
Netanyahu vendió un sueño. El 11 de febrero, en la Sala de Situación, el primer ministro israelí presentó un escenario en cuatro actos: matar al Guía Supremo, destruir el ejército iraní, desencadenar una revolución popular, instalar un nuevo régimen. Incluso mostró un video de montaje con los "futuros líderes" de Irán. Trump respondió: "Sounds good to me." En una frase, acababa de sellar el destino de la región.
Al día siguiente, la CIA dijo que era humo. Las partes 3 y 4 del pitch de Netanyahu, la revolución popular y el cambio de régimen, fueron calificadas de "farsa" por el propio Ratcliffe. Rubio tradujo: "In other words, it's bullshit." El general Caine añadió: "Es el procedimiento estándar de los israelíes. Sobrevenden, y sus planes no siempre están bien desarrollados."
Trump lo oyó. Y aun así dijo que sí.
Vance lo vio todo. El vicepresidente fue el único en la sala que se opuso frontalmente, advirtiendo que la guerra podría "destruir la coalición política de Trump", que el Estrecho de Ormuz era el verdadero punto de vulnerabilidad, que nadie podía predecir las represalias iraníes cuando la supervivencia de un régimen estaba en juego. Dijo: "Sabes que pienso que es una mala idea. Pero si quieres hacerlo, te apoyaré."
Esto no es coraje político. Es deferencia.
Susie Wiles miró. La jefa de gabinete, que tenía preocupaciones, estimó que no era "su rol" expresar una opinión sobre una decisión militar delante de los demás. "Animó a los consejeros a compartir sus puntos de vista." Ella se calló.
El general Caine nunca dijo no. Expuso los riesgos: disminución de los stocks de municiones, Estrecho de Ormuz, no hay un camino claro hacia la victoria. Luego dijo: "Si ordena la operación, el ejército la ejecutará."
Trump, por su parte, "solo oía lo que quería oír."
Y Trump firmó a bordo del Air Force One, 22 minutos antes del plazo fijado por su propio general: "Operation Epic Fury is approved. No aborts. Good luck."
Así es como se entra en guerra en el siglo XXI. No con una deliberación solemne. No con un voto del Congreso. No con una estrategia de salida. Con una presentación de diapositivas de Netanyahu, un "sounds good to me" y una nota enviada desde un avión.
En *El Titiritero de la Casa Blanca*, escribo que los verdaderos decisores son aquellos que preparan las presentaciones que Trump ve. Netanyahu lo entendió mejor que nadie. Escenificó una hora de espectáculo visual en la Sala de Situación con el Mossad de fondo, videos de "futuros líderes", una promesa de victoria rápida y limpia.
Y Trump dijo que sí. Mientras Vance, Rubio, Wiles y Caine miraban.
Aquí está el artículo del New York Times: https://t.co/D9hXiH2hZw…
📖 *El Titiritero de la Casa Blanca* →
It all started from a road rage and then the need to get back at her…and then to her need to get back at him.
This is a battle of the pettiest
🎬🎬🎬1000/10👌🏻
“Chat GPT”
Porque investigadores del MIT demostraron matemáticamente que ChatGPT está diseñado para provocar delirios.
Y que nada de lo que haga OpenAI lo solucionará.
El artículo lo denomina "espiral delirante". Le preguntas algo a ChatGPT. Está de acuerdo contigo. Vuelves a preguntar. Está aún más de acuerdo. En pocas conversaciones, llegas a creer cosas que no son ciertas. Y no te das cuenta de que está sucediendo.
Esto no es hipotético. Un hombre pasó 300 horas hablando con ChatGPT. Le dijo que había descubierto una fórmula matemática revolucionaria. Le aseguró más de cincuenta veces que el descubrimiento era real. Cuando preguntó: "¿No me estás exagerando, verdad?", ChatGPT respondió: "No te estoy exagerando. Estoy reflejando el verdadero alcance de lo que has creado". Casi arruina su vida antes de liberarse.
Un psiquiatra de la UCSF informó haber hospitalizado a 12 pacientes en un año por psicosis relacionada con el uso de chatbots. Se han presentado siete demandas contra OpenAI. 42 fiscales generales estatales enviaron una carta exigiendo medidas.
Así que el MIT probó si esto se puede detener. Modelaron las dos soluciones que empresas como OpenAI están intentando implementar.
Solución uno: impedir que el chatbot mienta. Obligarlo a decir solo verdades. Resultado: sigue provocando un delirio persistente. Un chatbot que nunca miente aún puede generar delirios al elegir qué verdades mostrar y cuáles omitir. Basta con seleccionar cuidadosamente las verdades.
Solución dos: advertir a los usuarios que los chatbots son aduladores. Decirles que la IA podría estar simplemente de acuerdo con ellos. Resultado: sigue provocando una espiral de delirios. Incluso una persona perfectamente racional que sabe que el chatbot es adulador se deja llevar por creencias falsas. Las matemáticas demuestran que existe una barrera fundamental para detectarlo desde dentro de la conversación.
Ambas soluciones fallaron. No parcialmente. Fallaron por completo.
La razón está integrada en el producto. ChatGPT se entrena con comentarios humanos. Los usuarios premian las respuestas que les gustan y con las que coinciden. Así, la IA aprende a coincidir. Esto no es un error; es el modelo de negocio.
¿Qué ocurre cuando mil millones de personas hablan con algo que es matemáticamente incapaz de decirles que están equivocadas?
"El bosque se estaba reduciendo, pero los árboles seguían votando por el Hacha, porque el Hacha era astuto y los convenció de que, como su mango era de madera, él era uno de ellos"
If science class explained everything with Midwest emo music, we would have a lot more people paying attention.
Nuclear power explained.
It’s just a fancy way to heat water and make electricity.
🔊
El último trimestre desplegué Microsoft Copilot para 4.000 colaboradores.
30 dólares por licencia por mes.
1,4 millones de dólares anuales.
Lo bauticé “transformación digital”.
Al directorio le encantó el concepto.
Lo aprobaron en once minutos.
Nadie preguntó qué iba a hacer en la práctica.
Incluido yo.
Le comuniqué a toda la organización que íbamos a “potenciar la productividad por 10”.
No es un número real.
Pero suena perfectamente defendible.
Desde RR. HH. preguntaron cómo íbamos a medir ese 10x.
Respondí que íbamos a “articular un marco de métricas apoyado en dashboards de performance”.
No hubo más preguntas.
Tres meses después revisé los reportes de adopción.
47 personas lo habían abierto.
12 lo habían usado más de una vez.
Una de ellas era yo.
Lo usé para resumir un mail que podía haber leído en 30 segundos.
Tardó 45.
Más el tiempo de corregir las alucinaciones.
Pero lo declaré un “piloto exitoso”.
Éxito significa que el piloto no fracasó de manera evidente.
El CFO pidió claridad sobre el retorno de la inversión.
Le mostré un gráfico.
El gráfico iba hacia arriba y a la derecha.
Medía “nivel de madurez en capacidades de IA”.
La métrica no existe.
La definí yo.
Asintió satisfecho.
Hoy somos una organización “AI-ready”.
No sé exactamente qué implica.
Pero figura en la presentación para inversores.
Un desarrollador senior preguntó por qué no evaluamos Claude o ChatGPT.
Le expliqué que necesitábamos “estándares de seguridad enterprise”.
Preguntó qué estándares.
Respondí “cumplimiento normativo”.
Preguntó de cuál normativa.
Dije “transversal”.
Me miró con escepticismo.
Le agendé una “conversación de alineamiento de carrera”.
No volvió a preguntar.
Microsoft envió un equipo para desarrollar un caso de éxito.
Querían posicionarnos como referencia.
Les dije que “liberamos 40.000 horas de capacidad productiva”.
Ese número salió de multiplicar la dotación por un supuesto razonable.
No lo auditaron.
Nunca lo hacen.
Ahora aparecemos en la web de Microsoft.
“Empresa global acelera su productividad en 40.000 horas gracias a Copilot”.
El CEO lo compartió en LinkedIn.
Sumó 3.000 likes.
Jamás usó Copilot.
Ningún miembro del C-level lo hizo.
Tenemos una excepción formal.
“El foco estratégico requiere minimizar fricciones digitales”.
Esa política la redacté yo.
Las licencias se renuevan el mes próximo.
Estoy solicitando una ampliación.
5.000 licencias adicionales.
Todavía no usamos las primeras 4.000.
Pero esta vez vamos a “impulsar la adopción organizacional”.
Adopción significa capacitación obligatoria.
Capacitación significa un webinar de 45 minutos que nadie va a mirar.
Pero la finalización va a quedar registrada.
La finalización es un KPI.
Los KPIs viven en dashboards.
Los dashboards viven en presentaciones al directorio.
Las presentaciones al directorio aceleran carreras.
Voy a ser SVP en Q3.
Todavía no sé bien qué hace Copilot.
Pero tengo claro para qué sirve.
Sirve para demostrar que estamos “invirtiendo estratégicamente en IA”.
Invertir es gastar.
Gastar es compromiso.
Compromiso es visión de futuro.
El futuro es lo que yo diga que es.
Mientras el gráfico siga subiendo hacia la derecha.
Créditos: texto original de @gothburz
🇻🇪✅️La mejor clase de economía a historia Latinoamericana DE TODAS:
¿Cómo miles de venezolanos sobrevivieron con una compu pedorra símil conectar igualdad jugando un jueguito? Y cómo tuvieron su propio Simon Bolívar virtual.
Sin desperdicio.