En 1981 la PIP de Ayacucho denunció por incendios, asaltos, falsificación de documentos, robo a mano armada, daños lesiones, etc a 19 presuntos terroristas, entre ellos Morote, Pérez Huaranca (el monstruo de Lucanamarca) Edith Lagos, Iber Maravi, etc. Maravi fue declarado "no habido" pues cob4rdemente, nunca dio la cara. Pero ahora "es habido" esta de senador gracias al innombrable Sánchez de #JP. Iber Maravi según el atestado era tan inútil que prendió una bomba prematuramente y quemó los pies de uno de sus cómplices cuando destruyeron la planta de agua potable. Hoy, es aforado pero se puede pedir que se desarchive el caso y se le cite a declarar aún cuando las leyes son generosas para con los asesi4os. A los militares si los sentencian después de 43 años. La Procuraduría podría encontrar afiliación a Movadef o Conare, pero este, no debe quedar impune. Es una VERGÜENZA NACIONAL que los responsables de miles de muertes hoy sean parlamentarios y no hayan pagado sus culpas @PoliciaPeru@FiscaliaPeru@PGE_Peru@MininterPeru
MADRES CATÓLICAS: ¡SIEMPRE bendigan a sus hijos!
Para una madre católica la bendición no es un mero gesto de cariño sino un ejercicio real de la maternidad espiritual, conferida por el sacramento del matrimonio y el orden natural. Al bendecir, la madre actúa como un canal de la gracia divina, marcando a su descendencia con el sello de la pertenencia a Cristo y protegiéndolos contra la usurpación de las potestades que buscan reclamar jurisdicción sobre sus hijos.
Por eso, bendigan a sus hijos incesantemente. Sus hijos son carne de su carne y sangre de su sangre: al haberles dado la vida por mandato divino ustedes poseen una autoridad espiritual única sobre ellos. Por eso, no duden que cuando rezan y los bendicen están ejerciendo una potestad jerárquica para proteger el territorio sagrado que es el alma de sus hijos. Por tanto, si buscan la conversión de ellos, el alejamiento de las malas compañías o la protección contra la inmundicia del mundo, la oración materna es un arma de defensa muy eficaz ante la guerra espiritual.
��Cuál es la forma correcta de la bendición?
La Iglesia ha enseñado siempre que la bendición materna debe ser un acto de invocación de la Santísima Trinidad. No estamos hablando aquí de meras "emociones" o deseos psicológicos, sino de un acto litúrgico-doméstico.
1. Por lo tanto es necesario el gesto sacramental (la señal de la cruz): La mamá debe trazar la señal de la cruz sobre la frente de su hijo con la mano derecha, de arriba abajo y de izquierda a derecha, pronunciando claramente las palabras de la fórmula. Recuerden que la frente es el lugar donde reside el intelecto, ¡es el primer campo de batalla donde las potestades intentan introducir sus pestilencias!
2. Al bendecirlos, la madre debe invocar a la Santísima Trinidad de forma explícita, lo que significa debe ser vocal, en voz alta, con firmeza:
“Hijo mío, yo te bendigo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén".
Para una bendición más profunda, especialmente al despedirlos o ante un peligro inminente, se puede añadir la invocación a la protección de Nuestra Santísima Virgen María, Madre y Mediatriz:
"Hijo mío, que la Santísima Virgen María te cubra con su manto, que te guíe y te proteja de todo mal, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén".
3. Recuerden que la actitud y disposición son muy importantes. Ustedes como madres deben bendecir a sus hijos con la convicción de quien ejerce una autoridad delegada por Dios. Si su hijo es pequeño, la bendición se da físicamente; si el hijo es adulto o está ausente, la mamá puede hacer la señal de la Cruz en el aire o sobre el lugar donde el hijo se encuentra, con la intención firme de su corazón. La bendición es eficaz porque el alma de la madre está ligada a la del hijo por lazos ontológicos que ninguna potestad puede romper sin el consentimiento del alma.
4. Finalmente, recuerden la oración diaria. Agregada las bendiciones, la oración constante despliega un cerco de protección que impide que el “vacío” de Gracia se instale en ellos. No olviden que una madre que reza el Santo Rosario por sus hijos está estableciendo una defensa angélica que los principados del mal no pueden penetrar.
Recuerden esto siempre: al bendecir, ustedes están reclamando a sus hijos para la soberanía de Cristo, recordándole a las potencias invisibles que esos hijos tienen dueño y que su jurisdicción sobre ellos ha sido cancelada por la sangre del Cordero y la mediación de sus madres, quienes los trajeron a la vida.
(Autor: Mar Mounier).
¿ERES CATÓLICO?
Si te preocupa la salvación de tu alma, IMPRIME esta tarjeta de auxilio espiritual y llévala en tu cartera. No sabes cuándo podrías necesitarla. O para ayudar al prójimo en caso de necesidad extrema.
Nunca salgas sin esto.
Que Dios nos bendiga.
Esta noche estaré en el canal de Patricio Lons, conversando desde el fundamento teológico sobre la acción operativa de principados y potestades del mal (ángeles caídos), sobre las naciones. A quienes interesa la Geopolítica hodierna, no pueden perdérselo.
Empezará a las 5 de la tarde, hora Buenos Aires y 10 de la noche, hora Ginebra.
Aquí el enlace de su canal: https://t.co/eRUNvsjzoG
CATÓLICOS
En casa, tener siempre a Nuestro Señor Jesucristo (crucifijos) y a la Virgen María en el lugar central de la casa. Todo bendecido por un sacerdote. Y consagren sus familias al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María.
Esto no es opcional. Hemos entrado a un periodo de aceleración de acontecimientos.
Recuerden, no podemos, en momentos de angustia, pedirle a Dios ingresar a su casa (el cielo), cuando Él no ha sido el CENTRO de la nuestra.
Católico:
Recuerda siempre el papel activo, intercesor y decisivo de la Virgen María en la guerra espiritual.
Nuestra Señora lleva entre sus títulos sagrados el de Auxilium Christianorum —Auxilio de los Cristianos—, el emblema que el Papa San Pío V le asignó tras el triunfo glorioso de Lepanto. La Madre de Dios es la defensora invencible de la fe cuando el enemigo asedia. Y así como entonces los soldados de la Corona se lanzaron al combate protegidos por Nuestra Señora, hoy nosotros acudimos bajo su manto, armados con el Santo Rosario, listos para aplastar al adversario. Por eso, la Virgen María recibe en la tradición católica el título y rango militar de Generala o protectora de los ejércitos desde el siglo XVI, una advocación vinculada a la protección de las fuerzas armadas y la defensa de la patria, en España.
La Santísima Virgen María es igualmente, la Turris Davidica, la Torre de David, uno de sus títulos reales en las Letanías Lauretanas. En la antig��edad las torres eran el baluarte más fuerte de toda muralla: inexpugnables, imponentes, temidas. Este título describe el pavor que el demonio siente ante su presencia inmaculada. Nuestra Señora es esa fortaleza viva que resguarda a la Iglesia del asedio del demonio.
Para Satanás, Nuestra Madre siempre ha sido “terrible como un ejército en orden de batalla” (Cantar de los Cantares 6,10). La liturgia católica lo aplica a la Bienaventurada Madre con razón: su presencia Inmaculada provoca pavor en las tinieblas. El demonio tiembla ante la Madre Dolorosa a los pies de la Cruz, pura y sin mancha.
No permitas que quienes odian a Nuestra Madre te hagan creer que fue solo una “simple madre de su tiempo” sin trascendencia. ¡Mienten! La Virgen María es la Mujer del Protoevangelio al frente de su gran descendencia, la que aplasta la cabeza de la serpiente inmunda. Es la General invicta al lado del Rey de los ejércitos de la Iglesia Militante, en la guerra sin cuartel contra el mal.
Al final, con toda certeza:
“Mi Inmaculado Corazón… ¡triunfará!”
Imagen del Santo Sudario utilizada y carta de Léntulo:
"CARTA DE LÉNTULO A OCTAVIO
(Manuscrito de la Biblioteca de Madrid)
Léntulo a Octavio, salud.
En nuestros tiempos ha aparecido y existe todavía un hombre de gran virtud llamado Jesús Cristo y por las gentes Profeta de la verdad.
Sus discípulos le apellidan Hijo de Dios, el cual resucita a los muertos y sana a los enfermos.
Es de estatura alta, mas sin exceso; gallardo; su rostro venerable inspira amor y temor a los que le miran; sus cabellos son de color de avellana madura y lasos, o sea lisos, casi hasta las orejas, pero desde éstas un poco rizados, de color de cera virgen y muy resplandecientes desde los hombros lisos y sueltos partidos en medio de la cabeza, según la costumbre de los nazarenos.
La frente es llana y muy serena, sin la menor arruga en la cara, agraciada por un agradable sonrosado. En su nariz y boca no hay imperfección alguna.
Tiene la barba poblada, mas no larga, partida igualmente en medio, del mismo color que el cabello, sin vello alguno en lo demás del rostro. Su aspecto es sencillo y grave; los ojos garzos, o sean blancos y azules claros. Es terrible en el reprender, suave y amable en el amonestar, alegre con gravedad.
Jamás se le ha visto reir; pero llorar sí.
La conformación de su cuerpo es sumamente perfecta; sus brazos y manos son muy agradables a la vista. En su conversación es grave, y por último, es el más singular y modesto entre los hijos de los hombres".
Invitación al Nuevo Canal Oficial del Padre Carlos Humberto Spahn
Queridos hermanos, el Padre Carlos Humberto Spahn ha abierto un nuevo canal oficial de YouTube.
Debido a que otras cuentas han estado utilizando su imagen para difundir contenido ajeno a su pensamiento y distorsionar la doctrina, se ha creado este espacio propio y seguro. Aquí podrán seguir encontrando de forma auténtica sus predicaciones, pláticas, cursos, clases y todo el material necesario para la evangelización y profundización de nuestra fe.
¿Cómo podemos ayudar?
Para proteger el contenido y verificar la cuenta de manera oficial ante YouTube, el canal necesita alcanzar urgentemente los 100,000 suscriptores.
Te invitamos a sumarte a esta comunidad y a compartir este mensaje con tus familiares y amigos para que nadie se confunda con canales falsos.
👉 Suscríbete aquí: https://t.co/zZYIMLTtyx
¡Que Dios los bendiga! 🕊️
Empezamos mayo. Hice esta tarjeta para que la impriman por ambos lados, para guardar en la cartera y tengan siempre a mano, el Santo Salterío de Nuestra Dulce Madre, para el rezo diario.
Favor, compartir para que llegue a más católicos que siempre buscan estas ayudas de oración.
El modernismo -al que san Pío X, en su encíclica Pascendi Dominici Gregis de 1907, llamó con precisión demoledora "la síntesis de todas las herejías"- ha perseguido con saña furibunda el minimizar y oscurecer la figura de la Virgen María. Y esto no es casualidad: la Madre de Dios es la lideresa de los ejércitos katechónicos, portador de un significado escatológico de abismal profundidad, algo que los hijos de Satanás conocen perfectamente y temen con razón.
Durante los mil años gloriosos de la Cristiandad, la Santísima Virgen nunca fue considerada un personaje secundario o accesorio en el misterio de la Redención. Al contrario: se la proclamó Corredentora, Madre de todos los fieles y, de modo eminente en los últimos tiempos, Medianera principal de todas las Gracias por el único Canal de Salvación que es Nuestro Señor Jesucristo.
Más aún: como Segunda Eva anunciada ya en el protoevangelio, la Virgen María es la Mujer, Madre de aquella descendencia que, imitando su cooperación corredentora, aplastará definitivamente la cabeza de la serpiente y de su estirpe maldita. La Madre de Dios es, por tanto, quien, por designio divino, conduce a sus hijos al triunfo del Inmaculado Corazón sobre el mal.
Precisamente esa descendencia es la que hoy se encuentra bajo ataque feroz. Y precisamente a esa descendencia le urge recordar con total certeza que no está sola, que no está desunida, que no está abandonada y, sobre todo, que no está vencida.
Inocular esas ideas han sido la razón primera por la que la masonería infiltrada en las estructuras del Vaticano hace todo lo posible por silenciar, desviar o minimizar las apariciones marianas. Porque la presencia real y operante de la Virgen María traza en los últimos tiempos una línea de división infranqueable: por un lado posiciona a los hijos de la Mujer; del otro, están los hijos de la serpiente. Para evitar esa distinción es que el enemigo inició su fase operativa abierta de demolición velada (1965). Minimizarla y diluir su figura ha sido una pieza maestra de su estrategia. ¿El objetivo final de estas tácticas inmundas? Es uno solo: mezclar ontológicamente a ambas estirpes en una masa indistinta, mientras la serpiente, a traición, inyecta su veneno de muerte y pecado en el talón de la descendencia katechónica, mordiéndola con saña para intentar aniquilarla.
Sin embargo, la promesa del Misterio de la Redención permanece intacta: nuestra Madre, la Mujer y Segunda Eva aplastará tu cabeza. Y bajo su HUMILDE FIAT, venceremos.
Santa María, Reina del Santísimo Rosario.
Ruega por nosotros.
"Profiscere anima christiana"
Parte, alma cristiana.
(Extraida del Rituale Romanum, 1952)
Te encomiendo a Dios omnipotente, carísimo hermano (nombre) y te pongo en las manos de Dios de quien eres criatura, para que, pagando con tu muerte la deuda de la naturaleza humana, vuelvas a tu Hacedor, que te formó del lodo de la tierra.
Al salir, pues, tu alma de este cuerpo, salga a recibirte la gloriosa jerarquía de los Ángeles; llegue a ti el senado de los Apóstoles; venga a tu encuentro el ejército triunfador de los Mártires, vestidos de blancas estolas; rodéate la multitud de los Confesores, brillantes como azucenas; recíbate con alegría el coro de las Vírgenes; y los Patriarcas te estrechen en los lazos de una paz bienaventurada.
San Miguel Arcángel, Príncipe de la milicia celestial, te defienda y te reciba. Vengan a tu encuentro los santos Ángeles de Dios y te conduzcan a la ciudad de la Jerusalén celestial.
La Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre de misericordia, vuelva a ti sus ojos piadosos para que, aterrado el demonio ante su presencia, huya a los abismos de las tinieblas eternas.
Ceda y humíllese el satán con sus satélites; tiemble ante tu llegada, acompañado de los Ángeles, y huya a la vasta confusión de la noche eterna. Levántese Dios y sean dispersados sus enemigos, y huyan de su presencia los que le odian. Desvanézcanse como el humo; y como la cera se derrite ante el fuego, así perezcan los pecadores ante el rostro de Dios; y los justos se banqueteen y exulten en la presencia del Señor.
Confundidas, pues, y avergonzadas sean todas las legiones infernales, y ninguno de los ministros de Satanás se atreva a impedir tu camino. Cristo, que por ti fue crucificado, te libre de los tormentos. Cristo, que por ti se dignó morir, te libre de la muerte eterna.
Amén.
Rezo por su abuelo.
Para católicos:
Siguiendo las verdades de nuestra fe y razón es imperativo el rezo del Santo Rosario diario. No es opcional.
Es necesario comprender que, mientras el fiel cristiano contempla la creación como obra del Logos, las fuerzas de la mimesis diabólica (el "mono de Dios") utiliza los eclipses y "lunas rojas" como espacios de nigromancia para sus antiliturgias de disolución. Sus acólitos en la Tierra también creen en la realidad metafísica pero de distinta forma: la intentan "construir a su forma" operando leyes y fuerzas desde el plano físico.
Por ello, para el culto esotérico mistérico basado en fuentes luciferinas-dionisiacas y eleusinas, los eclipses son "momentos apropiados para la manifestación entidades caídas". De aquí bebe la creencia cabalística. La ocultación de la luz por la oscuridad no es para estos un mero evento astronómico sino un símbolo de la "victoria" de la Tiniebla sobre el Ser. En su soberbia, con rituales aberrantes invocan al caos e infestación de entidades oscuras sobre la tierra intentando fracturar el orden de la Ley Natural, a través de aquelarres que no son más que la exaltación de la nada. Estos pestíferos, pues, entienden un eclipse de Luna "de Sangre" como la victoria de Satanás sobre la Creación de Dios, pues según su visión deformada el Caído se interpone entre el hombre y su Creador.
Por lo tanto, siendo el Santo Rosario el arma del fin de los tiempos, recuerden las palabras de Nuestra Madre María considerada por estas inmundicias como "Terribilis ut castrorum acies ordinata" (Terrible como un ejército en orden de batalla) y Generalísima de los Ejércitos de la Iglesia:
"Hijitos míos, rezad el Rosario, pues es letal arma contra las fuerzas del mal y lo que va a acontecer. Confiad así en que mi Inmaculado Corazón, que los asistirá, triunfará sobre el Mal".
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IMAGEN ilustrativa: La Inmaculada Concepcion aplastando la cabeza de la serpiente, del pintor Giovanni Battista Tieplolo. 1767-1769.