Este muchacho ha estado fabricando y donando urnas desde el primer día para que los restos mortales de los fallecidos en el terremoto fueran tratados con dignidad.
Pero no solo he visto cadáveres en el piso y envueltos en sábanas (de las bolsas mortuorias tampoco se vieron muchas), sino que sus urnas, que tienen un modelo particular y están marcadas como donación, tampoco se ven.