Lo cierto es que cualquiera podría decir que el de hoy fue el mejor partido de finales de la NBA desde el séptimo partido de 2016; o desde el séptimo de 2010. Impresionante. Hermoso.
D’aron Fox se ganó el traspaso con esa cagada. Eso no se hace. Al Wemby se le perdona por la juventud. Al Cluth Player del 2024 no. Irresponsable. Está NBA.
Esto cada vez se parece a la final del 2007. Wemby está abrumado; o despierta o es barrida.
Dicho lo anterior acaba de calcarla con odio hacia el aro. NBA.
Karl Anthony Towns tiene la capacidades ofensivas para molestar a Wemby, y este año ha mejorado mucho en defensa. El problema de los Knicks es que con Brunson lesionado —aunque sea un poco— no queda claro quién pueda suplir su liderazgo insistente. Pendientes de Pepe Alvarado.