La vida ha sido extraña últimamente.
Se siente como una mezcla de bendiciones, lecciones y confusión todo al mismo tiempo.
Algunos días estoy agradecida.
Algunos dias estoy cansada y algunos días solamente trato de entenderlo.
El amor no es suficiente para mantener una relación, en el día a día lo que sostiene el vínculo es el cuidado, la compatibilidad en valores, nuevos hábitos, el compartir formas de vida, la comprensión, la lealtad, la admiración del otro, una relación es más que solo sentimientos.
Todo hombre quiere una mujer que le dé paz. Hasta que se enteran de que esa paz no se exige, se construye. Y todo depende de cómo la trates, de cómo la cuides, de lo que le hagas sentir. Porque ninguna mujer puede ofrecer calma si tú eres su tormenta.
La gota que derramó el vaso no es el enojo, es el cansancio, porque cuando uno se cansa la mentalidad cambia, no avisas, no persigues, no ruegas, no esperas, no corres, no te interesa más, sólo cierras el libro, apagas la luz, bajas el telón y punto final.
Un día alguien, al pasar, me dijo: cuando las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina y significa que vas por buen camino. Pero cuando las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina y significa que la vida te está cuidando de algo.
Valoren, valoren.
Valoren mucho a esa persona paciente, que perdona rápido, que lucha por sostener.
Cuiden a esa persona que no se cansa de ti aunque a veces no lo merezcas.
Haz un esfuerzo por considerar conservarla en tu vida, porque te juro, que cuando alguien así se va, no vuelve.
Los hombres también entran en una relación para ser más felices. No para cumplir los caprichos 24/7, ni deberte la vida… sino para disfrutarla contigo.
Soy tan leal a lo que siento, como a lo que no. Por esa razón nunca estaria con alguien que no quiero. Por esa razón no compartiría tiempo con gente que no me cae bien. Ser leal a uno mismo y a los demás te evitará pérdida de tiempo y energía.
No necesito devolver lo que alguna vez me hicieron. Con el tiempo, cada persona asume sus decisiones. Yo prefiero quedarme con la tranquilidad de haber dado lo mejor de mí, seguir creciendo y ser fiel a quien soy, sin necesidad de demostrar nada a nadie.
Con el tiempo aprenderás que los verdaderos lujos son el tiempo, la salud, la buena compañía, la mente tranquila y la libertad de poder elegir lo que quieres hacer.
Por fin lo entendí: el amor de mi vida no pasaría ni un solo día sin hablarme, no soportaría verme llorar, no podría estar ni un segundo sin saber de mí. Escucharía cada pensamiento y cada sentimiento como si fueran los más importantes del mundo. No sería alguien que aparece cuando le conviene o desaparece cuando las cosas se ponen difíciles. Sería esa persona que elige quedarse, que me busca incluso cuando todo está bien, que me abraza antes de que termine de explicar por qué lloro. Y hoy, al darme cuenta de eso, dejé de conformarme con menos. Porque merezco un amor que no me haga dudar ni un segundo de si soy prioridad.
No necesito que seamos perfectos. Solo necesito que nunca dejemos de elegirnos.
Incluso cuando estemos cansados, irritados o cuando la vida se sienta pesada, quiero que seamos ese tipo de amor que habla las cosas, que repara lo que hace falta y que siempre encuentra el camino de vuelta al otro.
Porque no importa en qué etapa estemos, sigues siendo tú. Siempre vas a ser tu ❤️🩹
La paz que consigues cuando no ocultas, no mientes, no tienes malas intenciones, no envidias y no traicionas. Eso es felicidad: la conciencia tranquila.