En los últimos días me he dado cuenta que el precio de la comodidad es horrible, le dije a alguien: no me siento productivo.
Pero no me siento productivo en ningún ámbito, tanto que me siento cansado de tanto descansar
Entonces puse mis audífonos, reproduje “desire” y camino el puente Brooklyn, con el atardecer que sentí que me abrazaba y ahí nuevamente, agradecí por todo.